Deportivo y Sankt Pauli disputarán este sábado en Hamburgo un amistoso de 120 minutos, independientemente del resultado tras los 90 reglamentarios. El formato responde a la necesidad de ambos técnicos de repartir minutos entre el mayor número posible de jugadores durante la pretemporada. Antonio Hidalgo y Marcel Rapp han acordado esta extensión para ampliar las pruebas sin que medie un empate ni un trofeo en juego.

El precedente más cercano en la historia deportivista son los torneos triangulares de 45 minutos por encuentro, como el Trofeo Isla de Tenerife de 1994 o el Ciudad de Pontevedra de 2019. Aquellos formatos permitieron contrastar plantillas ante rivales distintos en una misma jornada. Ahora, en cambio, el reto consiste en mantener la intensidad durante media hora adicional sin el aliciente competitivo habitual. Esta decisión revela una estrategia clara: priorizar el rodaje colectivo por encima de la simulación de un partido oficial.
En la práctica, el encuentro ofrece una oportunidad única para evaluar cómo reaccionan los jugadores ante la fatiga acumulada y los cambios tácticos en tiempo real. Para un equipo que regresa a la competición europea y otro que busca consolidarse en Bundesliga, el valor real reside en la información que se obtenga de las rotaciones y no en el marcador final.
