El Real Madrid inició su pretemporada con un empate 2-2 ante la Fiorentina en un encuentro que no permite extraer conclusiones definitivas sobre el estado del equipo. El partido, disputado el 1 de agosto, sirvió principalmente para que varios jóvenes del filial y jugadores con minutos limitados acumularan experiencia antes del inicio oficial de la temporada.
Los blancos dominaron el primer tiempo y lograron adelantarse con goles de Endrick y Alexis Ciria. Sin embargo, dos errores defensivos permitieron a la Fiorentina igualar el marcador antes del descanso y en los primeros compases de la segunda parte. La falta de ritmo y la ausencia de varios titulares habituales marcaron el desarrollo del encuentro.
El once inicial y las limitaciones de plantilla
José Mourinho dispuso de un once muy condicionado por las vacaciones de los jugadores más importantes. Sin centrales experimentados, el técnico portugués alineó a dos defensas del Castilla, Mario Rivas y Joan Martínez, junto a Trent y Carreras en los laterales. Camavinga y Valverde formaron el doble pivote, mientras que Dumfries actuó como extremo y Endrick encabezó el ataque.
Esta configuración reflejó la escasez de efectivos disponible en los primeros días de agosto. Mourinho ha insistido durante el verano en la necesidad de incorporar un central zurdo, una petición que volvió a ponerse de manifiesto ante la Fiorentina.
Domnio inicial y los goles de Endrick y Ciria
El partido arrancó con la lentitud habitual de la pretemporada, pero Endrick demostró su capacidad dentro del área al minuto 11. Un pase filtrado de Güler permitió a Carreras centrar y el brasileño controló de espaldas, giró y definió con precisión para abrir el marcador. Poco después, en el minuto 23, Camavinga asistió a Güler, quien dejó pasar el balón para que Alexis Ciria rematara con calidad y firmara el 2-0.
El equipo madridista mostró orden en la presión y amplitud por las bandas. Güler se movió con libertad entre líneas y los jóvenes del filial aportaron frescura en ataque. La Fiorentina, por su parte, apenas inquietó a Lunin durante la primera media hora.

Los errores que cambiaron el rumbo
A partir del minuto 40 el encuentro dio un giro. Camavinga perdió la marca de Álex Jiménez, quien asistió a Piccoli para que recortara distancias. El gol evidenció las dificultades de un equipo formado mayoritariamente por suplentes y jugadores del filial para mantener la concentración durante los noventa minutos.
En la segunda parte el Madrid salió sin la misma intensidad. La Fiorentina presionó más alto y generó varias ocasiones claras. Moise Kean, recién incorporado, cabeceó el empate definitivo en el minuto 58 tras un error de Mario Rivas en la marca. A partir de ese momento el dominio pasó a manos del conjunto italiano.
Reacciones y cambios de Mourinho
Mourinho mantuvo el mismo once al inicio de la segunda mitad. Solo en el minuto 63 realizó el primer cambio, sustituyendo a Ciria por Cestero. Más tarde incorporó a Carlos Espí y a Yáñez para tratar de recuperar el control del centro del campo. Endrick y Dumfries abandonaron el terreno de juego en busca de frescura física.
El técnico portugués observó desde la banda con gesto serio el desconcierto de su equipo durante el segundo tiempo. La falta de un pivote defensivo consolidado y la inexperiencia de algunos centrales volvieron a poner de manifiesto las carencias que el club intenta resolver antes del cierre del mercado.
Perspectivas de cara al inicio de temporada
El empate deja un sabor agridulce. Por un lado, las actuaciones de Endrick, Güler y el canterano Ciria ofrecen motivos de optimismo. Por otro, los dos goles encajados por despistes individuales recuerdan que el equipo necesita más tiempo de trabajo colectivo y refuerzos en la defensa.
Con la temporada a punto de comenzar, Mourinho cuenta con poco margen para ajustar el once titular. Los próximos amistosos servirán para integrar a los jugadores que regresan de vacaciones y para evaluar si las incorporaciones solicitadas llegan finalmente al club. El 2-2 ante la Fiorentina no define el rumbo del Madrid, pero sí marca las tareas pendientes antes del primer compromiso oficial.
