En un encuentro vibrante de LaLiga disputado en Mendizorroza, el Deportivo Alavés se impuso por 5-2 ante el Osasuna y logró una de las marcas más difíciles de alcanzar en el fútbol de élite: anotar cinco goles en un partido de Primera tras ocho años sin conseguirlo. Este triunfo devuelve la emoción al conjunto albiazul y resalta su capacidad para sorprender en casa ante un rival directo de la zona media-baja de la tabla.
La remontada que devuelve la emoción al Mendizorroza
El 5-2 ante Osasuna no fue solo una victoria más en la temporada 2025-26. Fue la confirmación de que el Alavés puede dominar partidos completos cuando su ataque encuentra el momento idóneo. Boyé se convirtió en protagonista absoluto con un hat-trick que repartió entre los minutos 28, 52 y 78, mientras Pablo Ibáñez y Mariano sellaron la goleada con sus respectivos goles en la segunda parte. El conjunto de Imanol Alguacil, que había mostrado momentos de duda en las primeras jornadas, volvió a demostrar su identidad ofensiva en casa y se acercó peligrosamente a las posiciones de Europa.

El ambiente en Mendizorroza fue de esos que marcan época. La afición albiazul, fiel a su club, llenó las gradas y acompañó cada jugada del Alavés con su habitual intensidad. Este resultado no solo eleva la moral del plantel sino que también obliga a los rivales a empezar a tener en cuenta al equipo vitoriano en sus objetivos de la temporada. En un momento en que muchos equipos de LaLiga luchan por la permanencia o la estabilidad, el Alavés ha decidido apostar por la ofensiva y ha cobrado la recompensa.
Los antecedentes que contextualizan esta hazaña
El Deportivo Alavés ha marcado cinco goles en un partido de Primera en tres ocasiones durante este siglo. La primera llegó el 6 de mayo de 2001, en la histórica temporada 2000-01, cuando el conjunto dirigido por Manuel nos impuso por 5-1 al Racing de Santander en Mendizorroza. Javi Moreno con un doblete, Iván Alonso, Magno Mocelin y Eggen fueron los autores de los tantos albiazules. Javier Mazzoni había adelantado provisionalmente al conjunto cántabro. Tuvieron que pasar más de 17 años para que el Alavés volviera a alcanzar esa cifra.
Fue el 22 de septiembre de 2018, en la quinta jornada de la temporada 2018-19. Aquel día, el conjunto vitoriano protagonizó una espectacular goleada en Vallecas y derrotó al Rayo Vallecano por 1-5. Ibai Gómez con un doblete, Ximo Navarro, Jonathan Calleri y Burgui fueron los goleadores albiazules. Raúl de Tomás marcó el único tanto del conjunto madrileño. Ahora, ocho años después, el Alavés ha vuelto a necesitar cinco goles para construir otra goleada de esas que dejan huella.
Los jugadores que han hecho posible la gesta
Boyé fue el gran protagonista de la noche. Su llegada al club ha sido decisiva y su forma actual le permite liderar el ataque albiazul con una facilidad sorprendente. El extremo vasco ha demostrado que su llegada a Mendizorroza fue más que una contratación de mercado; se ha convertido en el referente ofensivo del equipo. Su hat-trick no solo sumó los tres goles necesarios sino que además generó espacios que permitieron a sus compañeros descollar.
Pablo Ibáñez y Mariano también brillaron en la segunda parte. El ex del Osasuna encontró su ritmo y demostró por qué es uno de los delanteros más peligrosos del campeonato. Mariano, con su experiencia y su capacidad para moverse entre líneas, cerró la goleada con un gol de cabeza que dejó sin opciones al portero rival. Estos tres jugadores no solo marcaron sino que cambiaron el partido en el momento justo, cuando el Alavés necesitaba mantener la iniciativa.
El impacto en la temporada actual y en la clasificación
Este triunfo tiene un impacto directo en la tabla de posiciones. El Alavés suma tres puntos importantes en una jornada donde la lucha por la permanencia y los puestos europeos se intensifica. El conjunto de Imanol Alguacil, que había mostrado momentos irregulares en las primeras jornadas, vuelve a demostrar que su plantilla puede competir con cualquiera. Los analistas destacan que esta goleada de cinco tantos eleva la confianza del equipo y obliga a los rivales de media tabla a empezar a preocuparse de que el Alavés no es un equipo de menos.
Además, el resultado tiene un efecto psicológico importante en la plantilla. Tras ocho años de sequía, volver a anotar cinco goles en un partido es un recordatorio de que el club nunca ha perdido su capacidad ofensiva. Esta gesta podría servir de catalizador para futuras actuaciones en casa y para que el Alavés mantenga su identidad de equipo que lucha por más. En un campeonato donde la diferencia entre el primer y el último puesto puede ser mínima, estos puntos son vitales.
El legado ofensivo del Alavés en LaLiga
El Deportivo Alavés ha tenido momentos históricos de ataque a lo largo de su trayectoria en Primera. Su capacidad para sorprender y dominar partidos completos ha sido característica recurrente en las mejores épocas del club. Comparado con otros equipos que rara vez anotan cinco goles en un encuentro de LaLiga, el Alavés ha mantenido una línea de continuidad que pocos logran. Esta nueva goleada refuerza su tradición y demuestra que el club puede volver a los escenarios donde destaca.
El Mendizorroza, con su capacidad para emocionar y su público cercano, es el escenario ideal para estas remontadas. El Alavés ha construido su identidad en casa y esta victoria refuerza esa apuesta. Los aficionados vitorianos recordarán esta noche como una más de las que han marcado época en la historia del club. El recuerdo de las goleadas de 2001 y 2018 se une ahora a esta nueva hazaña que mantiene viva la tradición ofensiva albiazul.
En un contexto de LaLiga cada vez más competitivo, donde la ofensiva es un factor clave para el éxito, el Alavés ha demostrado que puede competir en esa línea. El regreso de la marca de cinco goles no es solo un hito estadístico; es una señal de que el equipo está creciendo y puede aspirar a objetivos más ambiciosos. Los próximos partidos en casa serán decisivos para mantener esta confianza y seguir sumando puntos.
