El Athletic quiere recuperar una de sus antiguas señas de identidad: el peligro en las acciones a balón parado. La pasada Liga terminó con solo seis goles de estrategia, únicamente uno tras un saque de esquina, pese a ejecutar 219. El dato resulta especialmente llamativo porque el equipo fue el cuarto que más córners forzó y contaba con varios futbolistas dominantes en el juego aéreo.
Hughes, primer especialista del organigrama
La respuesta de Edin Terzic ha sido incorporar al inglés Andrew Hughes, primer técnico específico de esta materia en la historia reciente del club. Su llegada responde a una petición expresa del entrenador alemán, convencido de que la pizarra puede decidir partidos cuando el juego pierde fluidez. Hughes, con experiencia en Norwich, Crystal Palace, Huddersfield y Leicester, se incorporó tras participar en el Mundial con Escocia.

Su trabajo ya ha dejado una primera señal en la pretemporada: el Athletic ha marcado dos goles de estrategia en tres encuentros. Guruzeta cabeceó un córner de Adama Boiro ante el Sestao River y Yuri rescató el empate frente al Eibar tras una falta ensayada en corto entre Canales y el lateral. El balance inicial de la pizarra británica es, por tanto, favorable, aunque los rivales todavía no permiten extraer conclusiones definitivas.
El reto no se limita a atacar mejor. El Athletic también sufrió en defensa, encajó 58 goles el curso pasado y recibió un tanto del Eibar en una falta lateral mal defendida. La estrategia deberá corregir ambas áreas: aprovechar una plantilla con altura y contundencia, y reducir la fragilidad que convirtió cada balón colgado en una amenaza. El Arsenal de Mikel Arteta ofrece el modelo: 25 de sus 71 goles ligueros llegaron a balón parado. Antes de visitar al Athletic el domingo, el Olympique de Marsella llega con confianza tras golear 0-3 al Al-Shahaniya.
