InicioDeportesFútbolEl Baskonia afronta una temporada bajo sospecha

El Baskonia afronta una temporada bajo sospecha

Fecha:

Artículos relacionados

El oro de 2006 dejó una herencia decisiva, pero también una exigencia nueva para el baloncesto español

Veinte años después, el Mundial conquistado por España en Saitama sigue siendo mucho más que el primer gran título de la selección abso

Ter Stegen convierte la ausencia de su padre en una lección sobre la familia

Marc-André ter Stegen ha explicado que su padre abandonó a la familia cuando él tenía diez años y que nunca volvió a verlo. E

El récord de Flick redefine el debate sobre el nuevo modelo competitivo del Barcelona

El Barcelona de Hansi Flick ha convertido las cuatro primeras jornadas de LaLiga en una declaración de intenciones. Cuatro victorias, 17

Leclerc queda pendiente de autorización médica tras su accidente en Monza antes del estreno del Madring

Ferrari mantiene todas sus previsiones abiertas sobre la participación de Charles Leclerc en el regreso de la Fórmula 1 a

Una pancarta sobre Ceuta y Melilla reabre el debate político en un estadio de Fez

Los aficionados del Magreb de Fez, conocido como MAS Fez, exhibieron este domingo una gran pancarta con el lema «Ceuta y Melilla,

La primera proyección de la Euroliga para la temporada 2026-27 ha situado al Kosner Baskonia en el decimonoveno puesto, solo por delante del ASVEL. La clasificación no tiene carácter oficial ni pretende anticipar los resultados de la competición, pero sí funciona como una radiografía del momento: cuatro especialistas de la propia Euroliga consideran que el proyecto vitoriano parte con menos argumentos que la mayoría de sus rivales. El dato adquiere relevancia porque llega después de una campaña 2025-26 decepcionante, cerrada en la decimoctava posición y muy lejos de la pelea por el play in.

La valoración se produce, además, cuando el mercado de fichajes continúa abierto y las plantillas todavía no están completamente definidas. El Baskonia conserva margen para incorporar jugadores y corregir desequilibrios, pero la fotografía actual refleja una pérdida de crédito acumulada. La cuestión no es únicamente aparecer en la parte baja de un listado periodístico: es que el club debe reconstruir su identidad competitiva mientras afronta una Euroliga con más recursos económicos, mayor densidad de talento y un margen de error cada vez menor.

De una mala temporada a una reconstrucción profunda

El decimoctavo puesto de la pasada edición no puede interpretarse como un accidente aislado. En una competición de calendario largo, la clasificación suele revelar problemas persistentes: falta de regularidad, dificultades para cerrar partidos, lesiones, rotación insuficiente o incapacidad para sostener el nivel defensivo frente a rivales con plantillas más amplias. El Baskonia quedó fuera de la lucha real por el play in, una circunstancia especialmente significativa desde que la Euroliga amplió las posibilidades de acceso a las eliminatorias.

Ese contexto explica que la llegada de Paolo Galbiati esté acompañada de una exigencia inmediata. El nuevo entrenador no recibe un bloque consolidado al que simplemente deba añadir matices tácticos. La entidad vitoriana afronta una renovación profunda, con la necesidad de integrar incorporaciones, definir jerarquías y recuperar automatismos en poco tiempo. En la Euroliga, donde cada semana enfrenta a equipos de máximo nivel, una reconstrucción incompleta puede traducirse rápidamente en derrotas consecutivas y en una presión difícil de administrar.

El reto de Galbiati será doble. Por un lado, deberá instalar una propuesta reconocible que permita competir incluso cuando el talento individual no sea superior al del adversario. Por otro, tendrá que acelerar la adaptación de los nuevos jugadores sin sacrificar resultados. La experiencia reciente de otros clubes demuestra que cambiar entrenador y estructura al mismo tiempo puede producir avances a medio plazo, pero también genera una fase inicial vulnerable. El Baskonia no solo necesita fichajes acertados; necesita que esos fichajes encajen en una arquitectura colectiva.

La nueva jerarquía económica de la Euroliga

La posición del conjunto vitoriano también debe leerse dentro de una transformación más amplia. La Euroliga se ha convertido en un escenario donde los presupuestos, la profundidad de las plantillas y la capacidad para asumir riesgos financieros pesan cada vez más. Los proyectos con mayor músculo económico pueden cubrir lesiones, contratar jugadores contrastados durante la temporada y mantener varios perfiles de alto nivel en cada posición. Para clubes con recursos más limitados, una mala elección en el mercado puede comprometer meses de competición.

Las previsiones colocan al Panathinaikos como principal candidato al título después de la llegada de Zeljko Obradovic y de nuevas estrellas a una plantilla ya competitiva. Olympiacos, vigente campeón, y Fenerbahce completan el grupo de favoritos, mientras que el Real Madrid aparece como el español mejor situado, en la cuarta posición. La lectura de ese bloque superior es clara: los aspirantes tradicionales siguen reforzándose, y la distancia entre una plantilla diseñada para ganar el título y otra construida para alcanzar el play in puede ampliarse con rapidez.

También resulta reveladora la confianza depositada en Hapoel Tel Aviv y Dubai Basketball, quinto y sexto respectivamente. La presencia de jugadores como Elie Okobo, Jaron Blossomgame o el exbaskonista Mamadi Diakite ilustra cómo nuevos actores pueden acelerar su entrada en la élite mediante inversión y contrataciones de prestigio. No se trata solo de que aparezcan dos equipos más en la competición: cada proyecto económicamente potente ocupa espacio en el mercado, encarece determinados perfiles y obliga a los clubes históricos a competir por recursos similares.

Los rivales directos ya no esperan

El escenario es más preocupante porque varios conjuntos situados por delante del Baskonia no pertenecen al grupo habitual de favoritos. Bayern de Múnich ocupa el decimoquinto lugar, seguido de Besiktas, París Basketball y Virtus Bolonia. Son equipos que, sobre el papel, pueden compartir con el club vitoriano el objetivo de acercarse a los puestos de play in. Que los analistas los consideren ahora superiores indica que la lucha por la zona media será especialmente estrecha.

En ese tramo de la clasificación, las diferencias entre ganar y perder un partido pueden alterar varias posiciones. Un equipo con problemas de cierre, una defensa irregular o una rotación corta no pierde únicamente una oportunidad aislada: puede quedar atrapado durante semanas en la parte baja. Para el Baskonia, la prioridad no será competir de igual a igual con Panathinaikos o Real Madrid desde la primera jornada, sino evitar que los enfrentamientos contra rivales directos se conviertan en una desventaja acumulada.

La comparación con los demás representantes de la Liga Endesa tampoco favorece al club alavés. Barcelona aparece undécimo pese a iniciar una nueva etapa con Aleksander Sekulic; Valencia Basket es duodécimo después de una notable actuación europea. El caso valenciano es significativo: la confianza de los expertos no depende únicamente de conservar todas sus figuras, sino de la capacidad demostrada por una organización para mantener competitividad pese a los cambios. Esa continuidad institucional es precisamente uno de los activos que el Baskonia debe volver a hacer visible.

El valor de la percepción en un mercado abierto

Las clasificaciones de expertos no ganan partidos, pero sí influyen en el entorno en el que se construye una temporada. Una valoración baja puede afectar a la percepción de los agentes, a las expectativas de los aficionados y a la presión sobre la dirección deportiva. Los jugadores que deben decidir entre varias ofertas suelen observar no solo el salario, sino también el papel previsto, la estabilidad del proyecto y las posibilidades de competir por objetivos relevantes. Un equipo colocado en el decimonoveno puesto necesita ofrecer argumentos adicionales para resultar atractivo.

Existe, sin embargo, un riesgo de sobrerreacción. Si el club interpreta la previsión como una obligación de realizar fichajes costosos y apresurados, podría comprometer su planificación por intentar modificar una opinión externa. El mercado abierto ofrece margen, pero no garantiza soluciones. Incorporar nombres reconocidos sin atender a la compatibilidad defensiva, la creación de juego o el equilibrio de la plantilla podría mejorar la percepción inicial y empeorar el rendimiento real.

La respuesta más eficaz debe combinar paciencia selectiva y urgencia competitiva. Paciencia para no alterar el proyecto ante cada pronóstico; urgencia para cerrar las posiciones que condicionan el sistema de Galbiati. En una plantilla en renovación, la distribución de responsabilidades será tan importante como el nivel de los fichajes. El Baskonia necesita saber quién organizará el juego, quién asumirá los lanzamientos decisivos, quién protegerá el aro y qué jugadores podrán sostener el ritmo defensivo durante un calendario exigente.

Lo que está en juego más allá de la clasificación

La situación puede tener consecuencias para la relación entre el club y su entorno. El Baskonia ha construido durante décadas una identidad asociada a la capacidad de competir por encima de sus posibilidades económicas, desarrollar talento y convertir el Buesa Arena en una ventaja. Cuando los resultados se alejan de esa imagen, la pérdida no se limita a la tabla. También afecta a la confianza del público, al atractivo comercial y a la paciencia con la que se reciben los procesos de reconstrucción.

El baloncesto europeo ofrece ejemplos de ambos caminos. Algunos clubes han utilizado una temporada decepcionante para renovar su estructura, consolidar una dirección deportiva y regresar progresivamente a la zona de eliminatorias. Otros han encadenado cambios de entrenador y fichajes de emergencia, generando inestabilidad y elevando los costes sin mejorar el rendimiento. La diferencia suele estar en la coherencia entre la estrategia institucional y las decisiones tomadas durante la competición.

Para el Baskonia, alcanzar el play in sería algo más que una clasificación adicional. Representaría la recuperación de una trayectoria y una señal de que la renovación ha producido un equipo capaz de competir en el nuevo ecosistema de la Euroliga. No alcanzar ese objetivo, en cambio, reforzaría la percepción de que el club ha perdido terreno frente a proyectos emergentes y competidores con más recursos. La presión no desaparecerá después de la primera jornada: crecerá con cada resultado y con cada decisión de mercado.

La pista decidirá cuánto pesa el pronóstico

La previsión de la Euroliga debe entenderse como un punto de partida, no como una sentencia. El mercado todavía puede alterar el equilibrio de fuerzas y la evolución de los jóvenes, la salud del grupo o la adaptación al sistema pueden cambiar por completo las expectativas. Un equipo considerado modesto puede crecer si encuentra una rotación estable y una identidad defensiva; del mismo modo, una plantilla poderosa puede fracasar si no logra cohesionarse.

La primera oportunidad del Baskonia será transformar las dudas en señales concretas: competitividad fuera de casa, solvencia en los finales apretados y una respuesta clara ante las lesiones o los malos momentos. Si esas evidencias aparecen pronto, el decimonoveno puesto quedará como una valoración provisional. Si no aparecen, el pronóstico habrá funcionado como advertencia de un problema más profundo. En una Euroliga cada vez más amplia y exigente, el club vitoriano no solo debe ganar partidos: debe demostrar que su modelo sigue siendo capaz de producir equipos relevantes.

Últimas noticias