El RC Celta Fortuna visitará a la AD Ceuta en la cuarta jornada de LaLiga Hypermotion con dos desafíos simultáneos: recuperar sensaciones tras la derrota ante el Castellón y adaptarse a una convocatoria marcada por las lesiones y la disponibilidad del primer equipo. El filial celeste, que disputa su primera temporada histórica en el fútbol profesional, mantiene la confianza en su potencial pese a las dudas generadas por su último resultado.
Una convocatoria abierta hasta el último momento
Fredi Álvarez confirmó que Coke debería viajar, mientras que Andrés Antañón y Hugo Burcio dependerán de la evolución de los acontecimientos y de la recuperación de Febas. El técnico considera improbable que los dos futbolistas estén disponibles, aunque todavía contempla que uno de ellos pueda incorporarse a la expedición. La incertidumbre obliga al entrenador a esperar hasta el último momento para cerrar sus planes.

La situación también abre la puerta a la cantera. Hugo López, Mateo Sobral y David Sueiro, procedentes del equipo juvenil, han trabajado con el grupo y podrían debutar en el fútbol profesional, especialmente por las carencias existentes en el centro del campo. Stefan Bajcetic, uno de los refuerzos llamados a marcar diferencias, todavía no entrará de inmediato en la dinámica competitiva: su integración completa está prevista para la próxima semana, después de recuperar el ritmo necesario.
Normalidad con precauciones
El desplazamiento hasta Ceuta exigirá un recorrido complejo, con vuelo desde Santiago a Málaga, traslado en autobús a Algeciras y posterior viaje en ferry. Pese al contexto que atraviesa la ciudad, el Celta asegura haber recibido garantías de seguridad y viajará con normalidad, aunque limitará los desplazamientos del equipo y mantendrá al grupo controlado. Álvarez defendió además que el encuentro sirva para visibilizar la situación de Ceuta y expresó su solidaridad con el club local.
El entrenador gallego reconoció que las dificultades pueden afectar al rendimiento de la AD Ceuta, pero también reforzar la unión interna. Su experiencia en un equipo que pasó cuatro meses sin cobrar le lleva a considerar que la adversidad, aunque nunca deja de ser un problema, puede impulsar una respuesta colectiva. En ese escenario, el partido medirá tanto la capacidad competitiva del Fortuna como su madurez para desenvolverse fuera de casa.
