InicioDeportesFútbolEl Como acelera su apuesta europea entre ambición y riesgo

El Como acelera su apuesta europea entre ambición y riesgo

Fecha:

Artículos relacionados

El oro de 2006 dejó una herencia decisiva, pero también una exigencia nueva para el baloncesto español

Veinte años después, el Mundial conquistado por España en Saitama sigue siendo mucho más que el primer gran título de la selección abso

Ter Stegen convierte la ausencia de su padre en una lección sobre la familia

Marc-André ter Stegen ha explicado que su padre abandonó a la familia cuando él tenía diez años y que nunca volvió a verlo. E

El récord de Flick redefine el debate sobre el nuevo modelo competitivo del Barcelona

El Barcelona de Hansi Flick ha convertido las cuatro primeras jornadas de LaLiga en una declaración de intenciones. Cuatro victorias, 17

Leclerc queda pendiente de autorización médica tras su accidente en Monza antes del estreno del Madring

Ferrari mantiene todas sus previsiones abiertas sobre la participación de Charles Leclerc en el regreso de la Fórmula 1 a

Una pancarta sobre Ceuta y Melilla reabre el debate político en un estadio de Fez

Los aficionados del Magreb de Fez, conocido como MAS Fez, exhibieron este domingo una gran pancarta con el lema «Ceuta y Melilla,

El Como 1907 ha dejado de ser una promesa emergente del fútbol italiano para convertirse en uno de los grandes protagonistas del mercado. El club lombardo, dirigido por Cesc Fàbregas, ha comprometido alrededor de 130 millones de euros en fichajes y solo la Juventus ha invertido más en Italia, con unos 137 millones. La dimensión de la cifra adquiere un significado especial porque el Como afrontará por primera vez en su historia la Champions League, además de una exigente temporada de Serie A.

La llegada de Trevoh Chalobah, pactada con el Chelsea por 30 millones fijos más seis en variables y pendiente de anuncio oficial, resume la estrategia: incorporar futbolistas con experiencia, elevar el nivel de la plantilla y reducir la distancia entre el entusiasmo generado por el ascenso reciente y las exigencias de la élite continental. Sin embargo, la velocidad de este crecimiento también expone al club a riesgos financieros, deportivos y regulatorios que no desaparecerán aunque los resultados iniciales sean positivos.

Una inversión que cambia la escala del proyecto

El Como ha construido una plantilla de Champions con operaciones de perfiles muy distintos. El regreso de Nico Paz, por 60 millones de euros después de que el Real Madrid ejerciera su opción de recompra y volviera a venderlo, constituye el mayor esfuerzo económico. También se han activado compromisos por Álvaro Morata, Luis Milla y Mattia Liberali, mientras que Kaiki llega cedido desde Cruzeiro con una obligación de compra de 30 millones. Andrés Cuenca, procedente del Barça Atlètic, representa una apuesta de menor coste, y Yan Couto añadirá profundidad al carril derecho mediante una cesión de dos millones al Borussia Dortmund, con opción de compra de 30.

La suma no refleja únicamente un desembolso inmediato. Las variables ligadas al rendimiento, las obligaciones de compra y las posibles adquisiciones futuras pueden elevar de forma considerable el coste real de la plantilla. Esa diferencia es relevante para evaluar la situación del Como: una entidad puede presentar una cifra inicial manejable y, al mismo tiempo, tener compromisos contractuales que limiten sus presupuestos durante varias temporadas.

Desde el punto de vista deportivo, la inversión ofrece ventajas evidentes. Fàbregas contará con más alternativas para rotar en un calendario que incluirá viajes europeos, partidos de máxima exigencia y una competición doméstica en la que el margen de error suele ser reducido. La profundidad de plantilla puede proteger al equipo frente a lesiones, sanciones y fatiga, problemas especialmente relevantes para un club que todavía no posee la experiencia histórica de sus rivales en la Champions.

El salto europeo puede multiplicar los ingresos

La clasificación para la Champions proporciona una oportunidad extraordinaria de acelerar el crecimiento institucional. Los premios de la UEFA, los derechos audiovisuales, la venta de entradas, los acuerdos comerciales y una mayor exposición internacional pueden generar ingresos muy superiores a los de una temporada convencional. La presencia de jugadores reconocibles como Nico Paz, Morata, Chalobah o Yan Couto también puede aumentar el atractivo del Como para patrocinadores y mercados extranjeros.

Ese efecto económico, no obstante, depende de variables que el club no controla por completo. Los ingresos europeos están condicionados por el número de partidos disputados, el rendimiento en la competición y los criterios de distribución aplicables a cada temporada. Una eliminación temprana reduciría el impacto deportivo y comercial, mientras que una mala clasificación en la Serie A podría poner en peligro la continuidad de ese flujo de ingresos. Construir gastos permanentes sobre beneficios extraordinarios es una de las principales fuentes de vulnerabilidad para los clubes que aceleran su expansión.

El aumento de la visibilidad también puede favorecer a la ciudad y al entorno empresarial de Como. El club puede convertirse en una plataforma turística y comercial para la región lombarda, atraer aficionados internacionales y fortalecer su marca en mercados donde hasta ahora tenía una presencia limitada. Ese crecimiento tendría efectos positivos sobre el empleo asociado a los días de partido, la hostelería y los acuerdos locales, pero exige infraestructuras y una gestión profesional capaces de acompañar la nueva demanda.

La amenaza regulatoria no es un detalle contable

El propio presidente Mirwan Suwarso ha admitido que el Como apenas dispone de margen para seguir gastando y ha señalado que, si fuera necesario, pagaría una multa por incumplir las normas del Fair Play Financiero. La declaración transmite confianza, pero también revela una concepción del riesgo que no debería reducirse al importe de una sanción. Las normativas financieras pueden incluir límites de pérdidas, controles sobre la evolución de los costes de plantilla y condiciones específicas para participar en competiciones europeas.

Una multa puede ser asumible para un propietario con capacidad económica, pero no necesariamente resuelve las consecuencias deportivas o reputacionales. Un acuerdo con los organismos de control podría exigir restricciones de inscripción, límites para futuras inversiones o compromisos de equilibrio presupuestario. En escenarios más severos, el club podría verse obligado a reducir su plantilla europea o a vender jugadores antes de lo previsto. La incertidumbre dependerá de la estructura de ingresos, de la forma en que se contabilicen las operaciones y de la valoración de los contratos vinculados a compras futuras.

También existe un riesgo de liquidez. Las cantidades pactadas por un traspaso no siempre se pagan de una sola vez, pero las obligaciones contractuales deben atenderse incluso si el rendimiento deportivo no alcanza las expectativas. El Como podría recibir ingresos importantes por la Champions y, aun así, afrontar tensiones de tesorería si coinciden los pagos de las compras obligatorias con una eliminación prematura, una caída de la asistencia o la pérdida de patrocinadores.

La plantilla gana profundidad, pero también complejidad

La llegada de muchos futbolistas en poco tiempo puede elevar el nivel medio, aunque dificulta la integración táctica y humana. Fàbregas deberá repartir minutos entre jugadores con trayectorias, edades y expectativas diferentes. Un equipo diseñado para competir en tres frentes necesita rotaciones, pero los futbolistas más costosos suelen reclamar protagonismo, lo que puede generar desequilibrios en el vestuario si los resultados no acompañan.

El caso de Nico Paz concentra buena parte de la presión. Los 60 millones destinados a recuperar al argentino convierten su rendimiento en un indicador financiero y deportivo del proyecto. Si se consolida como líder, la operación podría adquirir valor estratégico y de mercado. Si su adaptación resulta irregular o una lesión limita su participación, el Como quedaría expuesto a una inversión muy concentrada en un solo activo. Además, la cláusula de recompra que mantiene el Chelsea sobre Chalobah demuestra que algunos fichajes no entregan al club el control absoluto sobre su futuro deportivo.

Las obligaciones de compra pueden producir un efecto similar con jugadores que todavía no han demostrado su rendimiento en Italia. La presión por justificar una inversión ya comprometida puede influir en las decisiones técnicas, incluso cuando la mejor opción deportiva sería modificar el rol de un futbolista o prescindir de él. La gestión de esas piezas requerirá una dirección deportiva coherente y no solo capacidad financiera.

El precedente que puede marcar la Serie A

La política del Como puede alterar el equilibrio competitivo de la Serie A. Un club que hasta hace poco no pertenecía al grupo habitual de grandes inversores está elevando la referencia de gasto y obligando a sus rivales directos a revisar sus propios planes. En el corto plazo, esto puede enriquecer la competición y atraer atención hacia un campeonato que necesita nuevos proyectos con ambición internacional.

Pero el modelo también puede ampliar la brecha entre entidades respaldadas por propietarios con gran capacidad de financiación y clubes que dependen casi exclusivamente de sus ingresos ordinarios. Si el Como tiene que asumir pérdidas para consolidarse, otros equipos podrían sentirse presionados a imitarlo sin disponer de una estructura equivalente. La consecuencia sería una escalada de costes salariales y de traspasos que aumentaría la fragilidad de la liga en lugar de resolverla.

La sostenibilidad dependerá de que el gasto extraordinario se convierta en ingresos recurrentes. Para ello, el Como necesitará consolidar una base de aficionados, mejorar su cantera, desarrollar jugadores con valor de reventa y transformar la clasificación europea en una relación comercial duradera. El mercado puede premiar la visibilidad durante una temporada, pero los patrocinadores y los socios estratégicos suelen exigir continuidad, audiencia y resultados verificables.

La próxima temporada pondrá a prueba el modelo

El principal desafío no será demostrar que el Como puede gastar, sino que puede absorber ese gasto sin perder estabilidad. La primera participación en la Champions permitirá medir la capacidad del club para competir contra instituciones con presupuestos, plantillas y experiencias muy superiores. En Serie A, además, el equipo deberá evitar que la atención europea perjudique su regularidad doméstica, porque una clasificación decepcionante reduciría precisamente los ingresos que sostienen la apuesta.

La dirección deberá establecer prioridades claras: controlar la masa salarial, calendarizar los pagos, revisar las obligaciones de compra y mantener un margen para reaccionar ante lesiones o cambios de entrenador. Pagar una sanción puede resolver un expediente concreto, pero no sustituye una planificación financiera de largo plazo. La fortaleza real del proyecto se conocerá cuando el Como tenga que tomar decisiones difíciles sin contar con el impulso excepcional de una primera temporada europea.

El club lombardo se encuentra ante una oportunidad histórica y, al mismo tiempo, ante una prueba de madurez. La inversión puede convertirlo en un actor estable del fútbol italiano, elevar su prestigio y generar beneficios para su entorno. También puede dejar una estructura sobredimensionada si los ingresos extraordinarios no se repiten o si las obligaciones futuras pesan más que los resultados. La Champions abre la puerta a una nueva era para el Como; la forma en que administre sus riesgos determinará si esa era se convierte en un proyecto sostenible o en una expansión difícil de contener.

Últimas noticias