El Getafe ya conoce los dos posibles obstáculos que puede encontrar en su camino hacia la fase central de la Liga Conferencia. El equipo madrileño se enfrentará en el play off de clasificación al vencedor de la eliminatoria entre el Partizan de Belgrado y el Tobol Kostanai, duelo correspondiente a la tercera ronda previa del torneo.
La eliminatoria tendrá un calendario favorable en su distribución para el conjunto dirigido por José Bordalás: el partido de ida se jugará en el Coliseum el jueves 20 de agosto, mientras que la vuelta se disputará una semana después en el campo del rival que finalmente avance. El Getafe tendrá así la responsabilidad de marcar diferencias primero ante su afición y resolver después el cruce lejos de Madrid.

Un rival todavía por definir
La incertidumbre sobre el adversario añade una dificultad adicional a la preparación. El Partizan aporta la experiencia y el peso competitivo habitual de un club serbio con presencia recurrente en Europa, mientras que el Tobol representa una alternativa menos conocida para el fútbol español, pero igualmente obligada a superar una ronda previa exigente. La eliminatoria entre ambos determinará el perfil táctico y logístico del desafío azulón.
Para el Getafe, el objetivo es doble: superar el último filtro antes de la fase central y convertir su participación continental en una campaña sostenida, no testimonial. La ida en casa puede resultar decisiva, especialmente porque un resultado amplio permitiría afrontar el desplazamiento con mayor margen. Sin embargo, el equipo deberá evitar conceder espacios o confiarse ante un rival cuyo nivel todavía no está definido.
El cruce confirma la ruta europea del conjunto madrileño, pero también subraya que el acceso a la fase central dependerá de su capacidad para imponer ritmo, intensidad y eficacia en dos partidos. Antes de pensar en la siguiente etapa, el Getafe deberá esperar al ganador del Partizan-Tobol y preparar una eliminatoria en la que cada detalle puede inclinar la balanza.
