El Club Deportivo El Nacional solicitó a sus acreedores una prórroga hasta el 15 de octubre de 2026 para cancelar obligaciones pendientes y contener el deterioro de su situación deportiva en la Serie B. La administración temporal, encabezada por el interventor Juan Manuel Aguirre, pidió que quienes aún no aceptaron la extensión se sumen al acuerdo.
La institución sostiene que el plazo adicional permitirá desarrollar el proceso electoral y entregar la conducción a una nueva dirigencia. La petición, sin embargo, no representa una solución financiera, sino un margen de maniobra para reorganizar las cuentas, negociar con los acreedores y evitar que los conflictos económicos sigan teniendo consecuencias directas en la cancha.

Una crisis que ya afecta la tabla
Aguirre informó que el déficit del club supera los 12 millones de dólares, acumulados durante administraciones anteriores y relacionados con compromisos a jugadores, entrenadores y otros acreedores. Entre los casos más relevantes aparece el de Charles Vélez, cuya deuda habría crecido de unos 250.000 a 300.000 dólares.
El interventor también detectó contratos con salarios de hasta 8.000 dólares mensuales en un equipo que compite en la segunda categoría, además de un acuerdo que contemplaba pagarle a Vélez hasta 22.000 dólares mensuales en 2028. Estas condiciones evidencian una estructura de costos difícil de sostener frente a los ingresos actuales del club.
La falta de acuerdos con algunos acreedores provocó una nueva sanción: El Nacional perdió seis puntos en la Serie B. Entre los nombres que no habrían aceptado la prórroga figuran Vélez, Bryan Hernández y Juan Grabowski. El desafío de Aguirre será lograr que el proceso electoral avance mientras evita nuevas penalizaciones y un desenlace parecido al de Sociedad Deportivo Quito, cuya crisis económica terminó comprometiendo su permanencia en el fútbol profesional.
