Simonas Lukosius está a un paso de convertirse en jugador del Unicaja. El club malagueño y el alero de 23 años ultiman los detalles de una operación que permitiría a Txus Vidorreta contar con el sexto fichaje de un verano marcado por la reconstrucción de la plantilla tras el cierre de un ciclo histórico en Los Guindos.

El movimiento encaja en la fórmula que el Dubái Basketball está utilizando para combinar inversión y desarrollo deportivo: contratar jugadores y cederlos de inmediato. El conjunto emiratí ha anunciado en las últimas horas los fichajes del francés Kevin Kokila y del neerlandés Yannick Kraag, seguidos de sus préstamos al Virtus Bologna y al Joventut de Badalona, respectivamente.
Una vía de entrada con respaldo deportivo
Lukosius seguiría ahora ese mismo camino. El jugador, internacional por Alemania pese a su origen lituano, llegaría procedente del proyecto de Oriente Medio después de despuntar en el Rytas Vilnius. Su incorporación aún no es oficial, pero la coincidencia temporal con las operaciones de Kokila y Kraag refuerza la expectativa de que el acuerdo con el Unicaja está próximo a cerrarse.
El alero fue elegido MVP de la Final Four de la Basketball Champions League en su última edición, un reconocimiento que compensa su todavía limitada experiencia profesional en Europa, reducida prácticamente a una temporada con el Rytas. Su principal argumento estadístico es su eficacia exterior: convirtió el 51,6 % de sus triples en la competición continental, un registro que apunta a una posible pieza diferencial para un Unicaja que busca ampliar sus recursos ofensivos.
La llegada de Lukosius completaría una primera fase de renovación en la que ya se han incorporado Melwin Pantzar, Cameron Hunt, Ignas Brazdeikis, Willy Hernangómez y Amine Noua. El club malagueño todavía debe cerrar la documentación pendiente, pero el modelo impulsado por Dubái ha despejado el camino para una operación que añadiría tiro, juventud y margen de crecimiento al nuevo proyecto de Vidorreta.
