El Nàstic ha oficializado cuatro incorporaciones más para su proyecto de regreso a la élite: José María Amo, Joan Prohens, Joseda Menargues y Shinnosuke Katsushima. Los fichajes elevan a ocho las caras nuevas de una planificación que contempla diecisiete refuerzos y que busca combinar rendimiento inmediato con margen de crecimiento.
Amo, central procedente del Lugo, está llamado a asumir el liderazgo defensivo y ejercer como referente de un vestuario especialmente joven. Su experiencia en el fútbol profesional responde a una necesidad concreta: aportar jerarquía, ordenar al equipo y transmitir los valores del club en una plantilla todavía en construcción. El sevillano también ha respaldado el modelo de juego impulsado por Xisco Campos.

Juventud para acelerar el proyecto
El resto de las operaciones refuerza el potencial ofensivo y la profundidad de la plantilla. Prohens llega desde el Poblense después de marcar seis goles en Segunda RFEF y competirá por elevar la producción del ataque. Menargues, procedente del Teruel, ofrece una solución polivalente al poder actuar como lateral o central, una cualidad especialmente útil para un equipo que aún debe definir sus automatismos.
La apuesta internacional queda representada por Katsushima, exjugador del Girona B. El japonés, rápido y desequilibrante en el uno contra uno, anotó cinco goles la pasada temporada y pretende añadir goles y asistencias desde las bandas. En conjunto, el Nàstic no solo acumula nombres: está repartiendo responsabilidades entre experiencia, versatilidad y talento emergente. La prioridad ahora será convertir esa mezcla en cohesión competitiva antes del inicio de la temporada.
