El Villarreal se impuso al Levante por 1-0 en un derbi de pretemporada disputado con ritmo irregular y alternativas para ambos equipos. Logan Costa marcó el único tanto del encuentro alrededor de la hora de juego, después de una acción individual de Georges Mikautadze y un pase de Alberto Moleiro. El resultado premió la eficacia del conjunto amarillo, aunque el Levante dispuso de las ocasiones más claras durante buena parte de la primera mitad.
El partido dejó dos noticias relevantes en el Villarreal más allá del marcador. Péter Gulácsi tuvo un estreno destacado bajo los palos, con dos intervenciones decisivas antes del descanso, mientras que Juan Foyth volvió a competir como titular tras permanecer seis meses alejado de los terrenos de juego por una lesión. Su regreso constituyó uno de los principales focos de atención de una cita planteada como preparación para la nueva temporada.
El Villarreal domina, pero no transforma su superioridad
El equipo castellonense asumió desde el comienzo el control de la posesión y trató de progresar mediante ataques elaborados. Gerard Moreno fue una referencia habitual en las aproximaciones al área, y el Villarreal logró instalarse durante varios minutos en campo rival. Sin embargo, ese dominio territorial no se tradujo en oportunidades suficientemente claras ni en una ventaja en el marcador.
El Levante resistió con orden y esperó su momento para atacar los espacios. Antes de cumplirse el cuarto de hora, los visitantes estuvieron cerca de adelantarse con dos remates consecutivos de Mandi y Brugué. Gulácsi respondió en ambas acciones con seguridad, especialmente en la segunda, cuando la grada ya daba por hecho el gol. Esas paradas permitieron al Villarreal sostener un encuentro que había comenzado bajo su control, pero que empezaba a equilibrarse en las áreas.

El calor y el cansancio modificaron progresivamente el desarrollo del primer tiempo. El Villarreal perdió parte de la intensidad con la que había iniciado el duelo y sus llegadas fueron menos frecuentes. El Levante, en cambio, ganó confianza y encontró más posibilidades para salir al contragolpe. Aunque no consiguió convertir esa mejoría en un gol, su capacidad para generar peligro explicó que el descanso llegara con un marcador corto y abierto.
Los cambios aceleran el segundo acto
La segunda parte comenzó con numerosos cambios en las dos formaciones, una circunstancia habitual en los amistosos de preparación y que aportó mayor frescura física. Las sustituciones alteraron el ritmo y redujeron la continuidad del juego, pero también favorecieron la aparición de nuevos espacios. Cada equipo tuvo una llegada temprana al área antes de que el Villarreal encontrara la jugada que acabaría resolviendo el derbi.
Mikautadze protagonizó la acción individual determinante. El atacante avanzó con decisión y logró superar la vigilancia defensiva para generar una situación favorable. Su maniobra terminó con un pase de Moleiro hacia Logan Costa, que culminó la jugada y estableció el 1-0 cuando se cumplía aproximadamente una hora de partido. El central aprovechó así una de las pocas acciones del encuentro en las que el Villarreal convirtió su dominio en una ventaja concreta.
El gol no cerró el partido. El Levante reaccionó y adelantó sus líneas en busca del empate, con Carlos Álvarez y Requena participando en los intentos de acercamiento al área rival. El conjunto levantinista mostró iniciativa y mantuvo una actitud competitiva, pero sus llegadas del segundo tiempo carecieron de la claridad que habían tenido las acciones de Mandi y Brugué en la primera mitad. Gulácsi ya no tuvo que intervenir con la misma exigencia que antes del descanso.
Una victoria útil para medir estados de forma
El Villarreal conservó la posesión durante varios tramos posteriores al gol, aunque no consiguió traducirla en nuevas ocasiones de peligro. El equipo terminó con menos llegada y evidenció el desgaste acumulado, un aspecto comprensible en un encuentro de pretemporada condicionado por la temperatura y por el carrusel de sustituciones. Su principal balance positivo fue haber protegido la ventaja y haber encontrado soluciones en una jugada aislada cuando el partido permanecía igualado.
Para el Levante, la derrota no ocultó una actuación seria. El equipo compitió de igual a igual, limitó durante muchos minutos las opciones del Villarreal y generó las oportunidades más nítidas del primer periodo. La falta de contundencia en esas acciones y la incapacidad para responder con una ocasión clara tras el 1-0 marcaron la diferencia. Aun así, su comportamiento defensivo y su disposición para buscar el empate ofrecieron señales útiles dentro de una fase todavía orientada a la preparación.
El derbi dejó, por tanto, conclusiones distintas a las que sugiere el resultado. El Villarreal fue de más a menos y terminó imponiéndose gracias a la precisión de Logan Costa, mientras que el Levante sostuvo el equilibrio y puso a prueba al guardameta rival. El regreso de Foyth, el estreno de Gulácsi y la conexión entre Mikautadze y Moleiro añadieron nombres propios a un partido cuyo marcador fue amarillo, pero cuyo desarrollo reflejó una diferencia mucho menor entre ambos equipos.
