La Junta de Gobierno Local de València ha dado luz verde al proyecto de rehabilitación del Polideportivo del Cabanyal-Canyamelar, una actuación presupuestada en 1.597.578 euros, IVA incluido, y con un plazo de ejecución previsto de seis meses. La intervención pretende actualizar un equipamiento deportivo municipal construido hace casi tres décadas y mejorar tanto sus condiciones de seguridad como su funcionalidad para las personas usuarias y el personal.
El acuerdo municipal activa una obra que afecta a varios elementos esenciales del edificio. El proyecto contempla la rehabilitación de la cubierta, la renovación de las instalaciones eléctricas y la actuación sobre distintos elementos de carpintería. También se renovará y adecuará el equipamiento de las salas de entrenamiento y de los vestuarios, dos espacios sometidos a un uso intensivo y especialmente relevantes para la calidad del servicio.
Una actuación que va más allá de la conservación
La finalidad de la obra no se limita a reparar daños puntuales. Según la documentación aprobada, el Ayuntamiento busca prolongar la vida útil del polideportivo, elevar la seguridad de quienes utilizan las instalaciones y adaptar el conjunto a las exigencias técnicas y normativas actualmente vigentes. La combinación de trabajos sobre la envolvente del edificio, las redes eléctricas y los espacios interiores apunta a una rehabilitación de carácter integral.
La cubierta ocupa un lugar central en este tipo de intervenciones porque su estado condiciona la protección del resto del inmueble. Una mejora en este elemento puede reducir problemas derivados de filtraciones y deterioros acumulados, además de contribuir a preservar las instalaciones interiores. La revisión de la red eléctrica responde, por su parte, a una necesidad de actualización y adecuación a los estándares de seguridad aplicables a un edificio público con actividad deportiva continuada.

Un equipamiento con 6.500 metros cuadrados
El polideportivo se encuentra en el distrito de Poblats Marítims y dispone de una superficie de 6.500 metros cuadrados. Fue construido en 1997 sobre el emplazamiento de la antigua fábrica de cervezas situada en la avenida de Serrería. Desde entonces, el edificio ha formado parte de la red municipal de instalaciones deportivas gestionadas por la Fundació Esportiva Municipal, dando servicio a una zona con una elevada densidad residencial y una intensa actividad asociativa.
La antigüedad del inmueble explica la necesidad de revisar sus componentes constructivos y técnicos. Un edificio deportivo soporta diariamente el tránsito de numerosas personas, el uso reiterado de duchas y vestuarios, la actividad de maquinaria y equipamiento y unas exigencias de mantenimiento superiores a las de otros edificios municipales. Por ello, la actualización de estos espacios incide directamente en la continuidad y la calidad del servicio público.
Proyecto y dirección bajo una misma responsabilidad técnica
La actuación se ejecutará conforme al proyecto redactado por Xuquer-Arqing Sociedad Limitada, incorporando las subsanaciones solicitadas por el Servicio Municipal de Arquitectura y Centrales Técnicos. La misma empresa asumirá también la dirección facultativa de las obras. Esta continuidad permite que el equipo responsable de la redacción del proyecto supervise su desarrollo y compruebe sobre el terreno que los trabajos se ajustan a las soluciones técnicas aprobadas.
La referencia a las subsanaciones municipales indica que la propuesta ha pasado por una fase de revisión técnica antes de recibir la autorización para su ejecución. En una obra de rehabilitación, este proceso resulta especialmente relevante, ya que las condiciones reales de un edificio construido en otra etapa pueden exigir ajustes respecto a las previsiones iniciales. La dirección facultativa deberá controlar tanto la calidad de los trabajos como el cumplimiento del calendario, el presupuesto y las condiciones de seguridad durante la intervención.
Seis meses de obras y un reto de gestión
El plazo previsto de seis meses sitúa el principal desafío en la coordinación de los trabajos. La intervención afecta a espacios que cumplen funciones distintas y que están conectados entre sí: una actuación sobre la cubierta puede relacionarse con trabajos interiores, mientras que la renovación eléctrica puede requerir reorganizar salas, vestuarios o recorridos de servicio. Mantener una secuencia eficaz será determinante para evitar ampliaciones de plazo y reducir las molestias asociadas a la obra.
La información disponible no precisa todavía cómo se organizará el funcionamiento del polideportivo durante los trabajos ni si será necesario cerrar temporalmente determinadas áreas. Esa cuestión tendrá una incidencia directa sobre las personas abonadas, los clubes y las actividades programadas. La planificación de fases, la comunicación previa y, cuando sea posible, la habilitación de alternativas en otros equipamientos serán factores importantes para que la rehabilitación no se traduzca en una interrupción desproporcionada del servicio.
Una inversión vinculada al futuro de la red deportiva
Con una inversión cercana a 1,6 millones de euros, el Ayuntamiento afronta una actuación destinada a conservar y modernizar uno de los equipamientos deportivos de Poblats Marítims. La cuantía refleja la amplitud de los trabajos previstos y la necesidad de intervenir simultáneamente en elementos estructurales, instalaciones técnicas y áreas de uso cotidiano.
El resultado esperado no será únicamente un edificio reparado, sino un polideportivo más seguro, adaptado a la normativa y mejor preparado para continuar prestando servicio durante los próximos años. La eficacia de la inversión se medirá, no obstante, en la ejecución concreta: el cumplimiento del plazo de seis meses, la calidad de los materiales y acabados, la reducción de incidencias y la capacidad del equipamiento para responder a las necesidades deportivas del barrio.
