El Racing de Santander hizo oficial este miércoles la contratación de Pablo Ramón, cuyo regreso a la plantilla verdiblanca se había convertido en una de las operaciones más esperadas del mercado de verano. El defensa balear, que la pasada temporada contribuyó al ascenso del equipo a Primera División en calidad de cedido por el Espanyol, vuelve ahora a Santander en propiedad y firma un contrato hasta el 30 de junio de 2029.
El anuncio se produjo por la mañana, justo al término de la sesión matinal celebrada en las Instalaciones Nando Yosu. La confirmación puso fin a varios días de negociaciones entre las partes, que, pese a compartir la voluntad de alcanzar un acuerdo, no habían logrado cerrar la operación hasta este miércoles. El futbolista ya había expresado su deseo de continuar en el Racing, mientras que el club consideraba prioritaria su incorporación definitiva.

Un regreso sustentado en la continuidad
La operación responde a una lógica deportiva evidente: Pablo Ramón conoce el vestuario, el entorno y la exigencia competitiva del Racing, y el cuerpo técnico ya pudo comprobar su rendimiento durante una temporada especialmente significativa para el conjunto cántabro. El central participó en 27 encuentros de Segunda División y fue uno de los jugadores que ayudaron a sellar el retorno del equipo a la máxima categoría.
Su incorporación definitiva supone, además, un cambio respecto al escenario de los últimos meses. El curso pasado actuó como cedido por el Espanyol y, aunque su rendimiento le permitió ganarse un papel relevante en Santander, el club barcelonés no contaba con él para su proyecto inmediato. Esa falta de espacio en la planificación perica facilitó que el Racing insistiera en una fórmula de traspaso, mientras el jugador priorizaba su continuidad en la ciudad.
La voluntad compartida no evitó una negociación prolongada. Este martes, Pablo Ramón se reunió en un establecimiento hostelero de Santander con Aragón, Ripollés y sus representantes. El encuentro reflejó el avanzado estado de las conversaciones, pero el acuerdo definitivo no quedó formalizado hasta el día siguiente. El desenlace permite al Racing incorporar a un futbolista familiarizado con la plantilla justo cuando afronta el reto de competir en Primera.
La trayectoria de un defensa formado en Mallorca
Pablo Ramón Parra nació en Calvià, en las Islas Baleares, el 30 de junio de 2001. Se formó en la cantera del Mallorca, club con el que debutó con el primer equipo en 2018, en un partido de la Copa del Rey frente al Valladolid. Posteriormente se incorporó al Real Madrid, donde disputó la Europa Youth League con el equipo juvenil antes de dar el salto al filial.
Entre 2020 y 2023 acumuló 17 partidos en Segunda B y otros 47 en Primera Federación. Su progresión continuó en el Mirandés, con el que disputó 35 encuentros de Segunda División durante la campaña 2024/25, cedido entonces por el Espanyol. Ese recorrido le permitió consolidarse en el fútbol profesional y adquirir experiencia en una categoría de alta exigencia antes de asumir un papel importante en el ascenso racinguista.
El defensa mide 1,84 metros y pesa 79 kilos. Su posición principal es la de central, aunque su evolución se ha producido en distintos contextos competitivos y junto a compañeros con perfiles diferentes. También ha sido internacional con España en las categorías sub-18 y sub-19, con un total de once apariciones.
La recuperación que marcó su última temporada
El rendimiento de Pablo Ramón en Santander adquiere un valor añadido por el proceso físico que tuvo que superar. La pasada temporada sirvió para demostrar su recuperación después de una grave lesión de rodilla, un condicionante que podía haber afectado a su continuidad y a su nivel competitivo. Su participación en 27 partidos de Segunda evidenció, sin embargo, que pudo volver a desempeñar un papel relevante en un equipo con objetivos ambiciosos.
La llegada a Primera abre ahora una etapa distinta. La exigencia será mayor y también aumentará la competencia interna por los puestos defensivos, pero el Racing parte con la ventaja de conocer de primera mano el estado del jugador y su adaptación al grupo. El contrato hasta 2029 refleja una apuesta de largo recorrido, aunque su consolidación en la máxima categoría dependerá de su rendimiento, de su evolución física y de las decisiones de José Alberto.
Pedro Felipe ya trabaja con José Alberto
Mientras se cerraba el regreso de Pablo Ramón, el Racing incorporó a otro central. Pedro Felipe, cuya contratación fue oficializada en la tarde-noche del martes, completó este miércoles su primera sesión como futbolista verdiblanco en las Instalaciones Nando Yosu. El defensa brasileño pudo conocer a sus nuevos compañeros y ponerse por primera vez a las órdenes de José Alberto.
La coincidencia de ambas operaciones refuerza la renovación de la zaga racinguista para el salto de categoría. El club suma a un jugador que aporta continuidad y conocimiento del proyecto, y a otro que inicia ahora su proceso de adaptación. Para Pablo Ramón, en cambio, el objetivo inmediato será transformar el regreso sentimental a Santander en una presencia estable dentro de un Racing que afrontará en Primera un escenario competitivo muy diferente al de su campaña de ascenso.
