El Racing Portuense regresó a la competición con una victoria de peso en Chapín, donde derrotó al Xerez DFC por 0-1 gracias a un cabezazo de Javi Tamayo en el minuto 75. El resultado premia la iniciativa sostenida del equipo visitante, más firme en la presión, más ordenado con balón y capaz de mantener su plan incluso cuando el encuentro exigía paciencia.

El conjunto portuense avisó pronto con un remate de Fuentes tras un córner de Jacobo que Benito del Valle desvió con acierto. También Platero y Farrando generaron situaciones de peligro ante un Xerez DFC al que le costó enlazar pases y salir con claridad desde atrás. La pausa de hidratación alivió momentáneamente a los azulinos, pero no cambió la dinámica: el Racing conservó el control territorial y redujo las opciones locales.
Un gol acorde al desarrollo
La diferencia llegó tras una triangulación por la derecha. Rodrigo Sanz encontró espacio para poner el balón al área y Tamayo resolvió con un cabezazo preciso. Fue la culminación lógica de un segundo tiempo en el que el Racing ya había rozado el gol mediante Farrando y Adri Cuevas. La celebración del delantero ante los más de 400 seguidores desplazados reflejó la importancia de un estreno que fortalece la confianza colectiva.
El Xerez DFC reaccionó tarde y sin la continuidad necesaria para discutir el marcador. Sus cambios buscaron corregir la falta de profundidad, pero el bloque visitante defendió la ventaja con solvencia. Más que una derrota aislada, el partido deja al equipo xerecista ante la necesidad de mejorar su circulación y su respuesta cuando pierde la iniciativa; el Racing, en cambio, sale de Chapín con tres puntos y con la confirmación de que su propuesta competitiva tiene respaldo en el campo.
