El taekwondo dominicano celebra su legado con tres figuras que resumen la evolución competitiva de esta disciplina: Gabriel Mercedes, Luisito Pie y Bernardo Pie. Sus resultados muestran cómo el país pasó de conquistar una medalla olímpica histórica a consolidar una presencia permanente en la élite continental y mundial.
Una cadena de resultados
Gabriel Mercedes abrió el camino en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde ganó la plata en la categoría de hasta 58 kilogramos. El atleta de Monte Plata también obtuvo tres medallas panamericanas, dos de ellas de oro, además de preseas en campeonatos mundiales. Su principal aporte no fue solo el resultado olímpico, sino haber establecido un referente nacional para las generaciones posteriores.

Ocho años después, Luisito Pie mantuvo al país en el podio olímpico. En Río 2016 consiguió el bronce y se convirtió en el único medallista de la República Dominicana en esos Juegos. Su trayectoria, marcada por la regularidad en los eventos del ciclo olímpico, confirmó que el éxito de Mercedes no fue un episodio aislado.
Bernardo Pie representa la continuidad de ese proceso en una categoría distinta, hasta 68 kilogramos. El taekwondista ganó el oro panamericano en Lima 2019 y Santiago 2023, convirtiéndose en bicampeón continental. Además de competir en Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales, se ha consolidado como una pieza central de la selección durante la última década.
La trayectoria conjunta de los tres atletas revela una estructura competitiva capaz de sostener resultados a través del tiempo. Mercedes aportó la referencia fundacional; Luisito, la confirmación olímpica; y Bernardo, la vigencia continental. En el Día Internacional del Taekwondo, sus carreras recuerdan que las medallas dominicanas son producto de perseverancia, disciplina y continuidad deportiva.
