Un vídeo difundido casi tres semanas después de la semifinal entre Argentina e Inglaterra ha revelado cómo llegó al césped la pancarta con el mensaje «Las Malvinas son argentinas». Las imágenes muestran que la tela fue lanzada desde la grada mientras los jugadores argentinos celebraban junto a los aficionados en el estadio de Atlanta.
Giovani Lo Celso recogió la pancarta, leyó el texto y la mostró hacia la tribuna acompañado por Lisandro Martínez y Cristian Romero. El seleccionador Lionel Scaloni también aparece en la zona de celebración. La grabación refuerza la versión de que el mensaje no fue colocado previamente en el terreno de juego, aunque no determina por sí sola quién preparó ni quién lanzó la bandera.

Una celebración con consecuencias
El episodio dejó de ser una simple escena de festejo cuando la Comisión Disciplinaria de la FIFA abrió un procedimiento contra la Asociación del Fútbol Argentino. El organismo investiga un posible incumplimiento de las normas que prohíben utilizar sus competiciones para difundir manifestaciones ajenas al deporte. La decisión se produjo a diez días del cierre del Mundial y podría derivar en una sanción, aunque todavía no se ha establecido ninguna responsabilidad definitiva.
El canciller argentino, Pablo Quirno, rechazó la medida y sostuvo que el país no tiene nada que disculpar: calificó la acción de los futbolistas como «completamente espontánea» y defendió la reivindicación de soberanía sobre las islas. Su reacción confirma que la pancarta convirtió una celebración deportiva en un asunto político, pese a que el Gobierno negó la existencia de una crisis diplomática con el Reino Unido.
La carga simbólica procede de una disputa que se remonta a 1833 y que desembocó en la guerra de 1982, concluida con derrota argentina. Desde entonces, los enfrentamientos futbolísticos entre ambos países han quedado ligados a esa memoria. El duelo de 1986, ganado por Argentina con los dos goles de Diego Maradona —incluida la célebre «mano de Dios»—, consolidó una rivalidad que la nueva pancarta volvió a trasladar al escenario mundialista.
