España, vigente campeona del Eurobasket Sub-18, perdió ante Eslovenia por 90-71 en las semifinales disputadas en Trento. El resultado impide al equipo defender el título conquistado el año anterior en Serbia y obliga a la selección a jugar por la medalla de bronce esta misma tarde contra Francia.
El partido se definió en el último cuarto
El encuentro comenzó con un primer cuarto muy equilibrado. España corrigió el mal inicio que había sufrido ante Grecia en cuartos y terminó el parcial con un ajustado 17-16 a favor de los eslovenos. Diego Niebla aportó los primeros puntos de calidad y mantuvo al equipo dentro del partido desde el inicio.
En el segundo cuarto el combinado español encontró mayor fluidez ofensiva. Niebla sumó 15 puntos hasta el descanso y España llegó al intermedio con una ligera ventaja de tres puntos, 41-44. El control del ritmo parecía factible siempre que se mantuviera la intensidad defensiva sobre Stefan Joksimovic.

El tercer cuarto marcó el primer descenso
Tras la reanudación, España sufrió uno de sus habituales bajones ofensivos. Solo anotó 11 puntos en esos diez minutos y permitió que Eslovenia recortara la ventaja hasta situarse por delante. Joksimovic, jugador de la cantera del Baskonia y máximo anotador del torneo con 26 puntos, comenzó a tomar el control del partido.
El parcial de 7-0 con el que Eslovenia abrió el último cuarto resultó decisivo. En menos de dos minutos el equipo balcánico pasó de empatar a ponerse diez puntos por encima. España intentó reaccionar con los puntos de Niebla, que terminó con 32, pero careció de apoyos suficientes en el resto de la rotación.
La diferencia se amplió sin respuesta
Los diez puntos de ventaja se convirtieron rápidamente en quince y después en los diecinueve que reflejó el marcador final. Eslovenia mantuvo la intensidad defensiva y aprovechó los errores españoles en el tiro exterior. El equipo de Víctor García no encontró soluciones alternativas cuando Niebla fue neutralizado.
El dato más relevante del encuentro radica en la diferencia de efectividad en los momentos clave. Mientras Eslovenia sumó 32 puntos en el último cuarto, España apenas consiguió 16. Esa brecha de dieciséis tantos en un solo período explica por qué la vigente campeona no pudo mantener la ventaja acumulada hasta el descanso.
El camino hacia el partido por el bronce
Tras la derrota, España se enfrentará a Francia por la medalla de bronce. El equipo galo perdió en la otra semifinal ante Italia tras una prórroga por 77-80. Italia, por tanto, disputará la final contra Eslovenia. El partido por el tercer puesto representa la última oportunidad de España para cerrar el torneo con una medalla.
El análisis del torneo hasta ahora muestra que el rendimiento de Niebla ha sido constante, pero el apoyo del resto de la plantilla ha resultado irregular en los momentos decisivos. La selección tendrá que corregir esos periodos de sequía ofensiva si quiere superar a Francia y lograr el bronce.
