España se proclamó campeona del mundo de fútbol por segunda vez en su historia al derrotar a Argentina en la final disputada en Estados Unidos. Tras el triunfo de Sudáfrica 2010, el equipo dirigido por Luis de la Fuente logró imponerse a una selección que contaba con Lionel Messi y un historial de resistencia notable.
La victoria no obedeció a un momento aislado sino a una superioridad colectiva sostenida durante todo el torneo. España mantuvo un orden táctico y una solidaridad entre sus jugadores que limitaron las opciones de contraataque argentino. Argentina, por su parte, mostró empuje y capacidad de protesta, pero no logró romper la estructura española en el momento decisivo.

El papel del seleccionador resultó determinante. De la Fuente consiguió que el grupo interpretara un plan de juego disciplinado y coordinado, donde cada jugador asumió su responsabilidad sin fisuras. Los futbolistas respondieron con precisión, lo que permitió que el equipo mantuviera el control incluso frente a un rival que nunca se rinde.
El resultado sitúa a España como vigente campeona y plantea nuevos objetivos. La fase de clasificación para la Eurocopa 2028, que se celebrará en sedes británicas e irlandesas, comenzará en 2027. El equipo llega a esa cita con la confianza de haber superado a una de las selecciones más exigentes de los últimos años.
