Autoridades de Estados Unidos, entre ellas el FBI y el IPCC, revelaron que durante el Mundial 2026 hubo planes de atentado contra futbolistas de alto perfil, con Lionel Messi como principal objetivo. Según los reportes, el argentino concentró la mayor cantidad de intimidaciones y mensajes de amenaza antes y durante el torneo, lo que obligó a reforzar operativos de seguridad en varias sedes.

El caso más grave surgió antes del duelo entre Argentina y Egipto, cuando un sospechoso escribió en redes sociales que entraría al estadio de Atlanta para “hacer explotar a Messi”. También hubo una amenaza telefónica sobre el aeropuerto de Dallas y falsas alertas de bombas en el entorno del partido. El patrón deja una conclusión clara: más que hechos aislados, las autoridades enfrentaron una campaña de intimidación que buscó alterar el desarrollo del campeonato, aunque los intentos fueron neutralizados.
