La Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) ha abierto la inscripción para la decimotercera edición del concurso #CAZAFOTOGRÁFICA, una convocatoria integrada en el programa de Feciex 2026. La iniciativa busca reunir imágenes capaces de mostrar la actividad cinegética y su vínculo con la conservación, el desarrollo rural, la biodiversidad y el patrimonio natural.
El certamen está dirigido a fotógrafos mayores de 14 años, tanto aficionados como profesionales, y admite trabajos en color o blanco y negro. Los participantes podrán presentar hasta diez fotografías, que deberán ser originales, inéditas y no haber sido premiadas ni publicadas con anterioridad. El plazo permanecerá abierto hasta el 2 de septiembre de 2026, inclusive.

Dos categorías y control sobre las imágenes
La competición se divide en dos categorías. Cazadores acogerá fotografías relacionadas directamente con la actividad cinegética, mientras que Naturaleza reconocerá las mejores escenas del entorno natural, aunque no exista una relación explícita con la caza. No se aceptarán imágenes tomadas en granjas cinegéticas, zoológicos o instalaciones similares, ni aquellas obtenidas mediante prácticas que pongan en peligro a la fauna o sus hábitats.
Un jurado de admisión seleccionará las obras que integrarán la exposición oficial durante Feciex 2026. Además, el público podrá votar las imágenes difundidas en el perfil de Facebook de Fedexcaza; la fotografía con más reacciones sumará un voto adicional al jurado. El fallo se publicará el 17 de septiembre y los premios se entregarán el día 20, durante el Encuentro de Sociedades y Cazadores. Habrá cheques regalo de El Corte Inglés, una estancia en Hospederías de Extremadura y otros obsequios de las entidades colaboradoras.
Para participar es necesario completar el formulario de inscripción y enviar las fotografías a [email protected], mediante WeTransfer, TransferNow u otros servicios de transferencia de archivos. Los trabajos deberán remitirse en formato JPEG, PNG o PDF, con la máxima resolución posible. Las bases convierten el concurso en una plataforma para visibilizar una relación responsable entre fotografía, territorio y mundo cinegético.
