Felipe VI se estrenó este lunes a bordo del Hispania, el nuevo velero de la Armada, durante la jornada oficial de entrenamientos previa a la 44.ª Copa del Rey Mapfre. El monarca llegó al mediodía a la estación naval de Porto Pi y salió a navegar por la bahía de Palma junto al resto de una tripulación íntegramente militar.

Un relevo con ambición competitiva
El Hispania sustituye al Aifos como principal barco de regatas de la Armada, aunque ambos competirán en esta edición. El nuevo velero es el antiguo Vesper, ganador de la pasada Copa del Rey en la clase ORC 0 con una tripulación estadounidense, y también se impuso recientemente en el Trofeo Conde de Godó de Barcelona. Su incorporación no representa solo un cambio de embarcación: refuerza la apuesta de la Armada por combinar la formación de oficiales con un proyecto capaz de disputar los puestos de referencia.
La presencia del rey en el entrenamiento supone además su primera salida a bordo este verano desde su llegada a Mallorca. Felipe VI había permanecido en Marivent siguiendo la crisis migratoria de Ceuta y atendiendo su agenda institucional, después de participar en Lima en la toma de posesión de la presidenta peruana, Keiko Fujimori. La jornada náutica recupera así una de sus actividades tradicionales en la isla, en paralelo a la agenda pública de la familia real.
Una participación condicionada por la agenda
Felipe VI tiene previsto competir hasta el jueves por la tarde, cuando viajará a Cali para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. Aunque confía en regresar el sábado para la clausura de la regata, su calendario internacional podría limitar su presencia en las últimas pruebas. Antes, el martes, ofrecerá en Marivent la recepción anual a las autoridades y representantes de la sociedad balear.
