Miguel Rodríguez fue presentado como nuevo jugador del club con un contrato de larga duración y dejó claro que su paso por el Utrecht neerlandés fue una etapa de crecimiento. “Me sirvió de aprendizaje”, explicó el atacante, que ahora afronta su regreso a LaLiga con el objetivo de recuperar protagonismo y competir por un puesto desde el primer día.

Polivalencia para ganar espacio
El jugador se definió como un futbolista capaz de actuar por las bandas o como delantero. Esa versatilidad puede convertirse en su principal vía de entrada en una plantilla con competencia interna, aunque Rodríguez aseguró que aceptará cualquier función que le encomiende el entrenador. Durante la concentración en Girona estrechó vínculos con Denis Suárez, Jonny Otto y Hugo Novoa, y espera comenzar esta misma tarde los entrenamientos en Vitoria.
La dirección deportiva valoró especialmente su predisposición para cerrar la operación, pese a unas negociaciones exigentes con su agencia. El fichaje responde a la búsqueda de alternativas ofensivas sin necesidad de alterar una línea que el club considera prácticamente completa. La buena pretemporada de Mariano refuerza esa lectura y eleva la competencia en ataque.
En el resto de la planificación, la prioridad sigue siendo incorporar un defensa central, con la posibilidad de que lleguen dos. El club tampoco ha decidido todavía si continuará Adrián o Owono, una resolución que condicionará la configuración definitiva de la plantilla. Además, el traspaso de Diarra al Le Havre quedó frustrado después de que sus representantes modificaran las condiciones tras superar el jugador el reconocimiento médico; regresará a los entrenamientos con normalidad.
La entidad mantiene también una incógnita inmediata: el Rayo aún no ha comunicado dónde se disputará el partido de la segunda jornada. Mientras espera esa confirmación, el club centra su atención en integrar a Rodríguez y comprobar si su polivalencia puede aportar soluciones reales en una temporada en la que el margen de adaptación será reducido.
