Ferran Torres convirtió el gol que dio a España el título mundial en Nueva Jersey. El tanto llegó en el minuto 61 de la final contra Argentina, tras una jugada elaborada desde la banda derecha. El resultado finalizó 1-0 y cerró un torneo en el que la selección española mantuvo la posesión y la paciencia ante un rival que buscó la prórroga.
El delantero había iniciado el campeonato con una mezcla de titularidad y suplencia. Tras el partido inaugural ante Arabia Saudí, donde un gol fue anulado por el VAR, perdió su puesto en el once inicial. Luis de la Fuente lo utilizó como revulsivo en momentos clave, incluida la final.
El contexto previo al gol
España llegaba a la final tras superar fases de grupos y eliminatorias sin mostrar fisuras defensivas. Argentina, por su parte, combinó un estilo físico con repliegue bajo, buscando agotar el tiempo y forzar la tanda de penaltis. Enzo Fernández fue expulsado por doble amarilla en la segunda parte, dejando a su equipo con diez jugadores.
El centro de Pedro Porro fue cabeceado por Nico Williams hacia atrás. Con la defensa argentina desorganizada, Torres apareció en el segundo palo para definir con precisión. Ese disparo fue el vigésimo intento de España en el partido y el primero que superó a Emiliano Martínez.

El gol situó a Torres junto a Andrés Iniesta en la lista de jugadores que decidieron una final mundialista con un tanto. Dos trayectorias distintas, dos contextos diferentes y un mismo desenlace en la cima del fútbol español.
La lesión y la resistencia de Martínez
Emiliano Martínez disputó el torneo con una fractura en un dedo de la mano derecha. La lesión se produjo durante el calentamiento de la final de la Europa League con Aston Villa. Pese al diagnóstico médico que recomendaba cirugía y seis semanas de baja, el guardameta optó por seguir jugando con contención y analgésicos.
El seleccionador Lionel Scaloni lo mantuvo como titular desde el primer partido. Martínez realizó once paradas en la final, la mayor cifra registrada por un portero en una final de Copa del Mundo desde 1966. Hasta el minuto 105 mantuvo su portería imbatida.
El meta argentino había explicado días antes que, hasta dos jornadas antes del debut contra Argelia, entrenaba con una sola mano. Aun así, completó todos los partidos sin fallar en la fase de grupos ni en las eliminatorias.
El recorrido de Torres hasta la final
Después de perder la titularidad ante Cabo Verde por la irrupción de Lamine Yamal, Torres entró desde el banquillo en varios encuentros. En octavos de final ante Portugal asistió a Mikel Merino en el gol que eliminó a los lusos. Esa acción ya apuntaba su capacidad para aparecer en momentos decisivos.
En la final, su entrada sustituyó a Mikel Oyarzabal, quien había quedado neutralizado por la defensa argentina. Torres aprovechó el espacio generado por la inferioridad numérica rival y definió el único gol del encuentro. El tanto fue su primero en este Mundial.
Reacciones y significado del resultado
La victoria sitúa a España como campeona del mundo por segunda vez en su historia. El equipo de De la Fuente demostró capacidad para mantener el control en partidos largos y para resolver en la fase final gracias a la frescura de los cambios. Argentina, con dos centrales lesionados y un jugador menos, agotó sus recursos defensivos en Martínez.
El torneo deja a Torres como figura central del título. Su trayectoria en el certamen, marcada por la irregularidad inicial y la irrupción final, refleja el uso que el seleccionador hizo de la plantilla para gestionar la fatiga y las lesiones. El gol ante Argentina cierra un ciclo de dos años que comenzó con la Eurocopa de 2024 y culmina con el Mundial.
