Ferran Torres marcó en la prórroga el gol que dio a España su segundo título mundial tras vencer 1-0 a Argentina en una final marcada por la tensión y la superioridad colectiva de la Roja. El tanto llegó en el minuto 106 de la segunda mitad de la prórroga y resolvió un partido en el que España generó la mayoría de las ocasiones, mientras Argentina resistió con diez jugadores tras la expulsión de Enzo Fernández.
El resultado confirma el regreso de España a lo más alto dieciséis años después de la victoria en Sudáfrica. El equipo dirigido por Luis de la Fuente controló el ritmo del juego desde el inicio y acumuló trece disparos antes del tiempo extra, aunque Emiliano Martínez mantuvo a flote a los argentinos con varias intervenciones decisivas.
Desarrollo del partido y momentos clave
España comenzó imponiendo su posesión en campo rival, con Lamine Yamal generando la primera ocasión clara a los cinco minutos tras una pared con Dani Olmo. Argentina respondió con un contraataque que obligó a Unai Simón a salir del área para neutralizar a Messi. El partido transcurrió trabado hasta el descanso, con escasas llegadas y un juego físico que el árbitro permitió en exceso.
Tras el descanso, la entrada de Leandro Paredes elevó la intensidad de las entradas argentinas. De la Fuente reaccionó con los cambios de Ferran Torres y Pedri, que permitieron a España desdibujar el bloque rival. Ferran estuvo cerca de marcar de cabeza en el minuto 66, pero Martínez volvió a intervenir.

La Roja siguió acumulando ocasiones con Pedri, Cubarsí y Laporte. La expulsión de Enzo Fernández en el minuto 93 por una entrada sobre Pau Cubarsí dejó a Argentina con diez jugadores, aunque el equipo de Scaloni mantuvo su estructura defensiva. Un disparo de Lamine Yamal en la última acción del tiempo reglamentario fue detenido por Martínez y el partido se fue a la prórroga.
La prórroga y el gol del triunfo
En la primera mitad de la prórroga, Nico Williams vio anulado un gol por falta previa de Mikel Merino. Martínez realizó otra parada notable ante un cabezazo del propio Williams. España mantuvo el cerco sobre el área argentina hasta que, al inicio de la segunda mitad del tiempo extra, Nico Williams peinó un balón desde la derecha y Ferran Torres remató de forma imparable para el guardameta argentino.
Argentina, que ya jugaba con inferioridad numérica, optó por defender el empate hasta los penaltis, pero no logró generar contraataques peligrosos. Messi, en su último partido con la selección en un Mundial, apenas participó en las acciones ofensivas y el equipo sudamericano terminó cediendo el título sin apenas opciones de empate.
Reacciones institucionales y balance del torneo
El rey Felipe VI felicitó a la selección y al cuerpo técnico de Luis de la Fuente a través de un mensaje en X. Destacó el esfuerzo, sacrificio y constancia del equipo a lo largo de un camino exigente que incluyó eliminatorias ante Portugal, Bélgica y Francia. La Casa Real subrayó que el título premia el juego colectivo y la entrega mostrada en cada partido.
España demostró a lo largo del torneo una capacidad superior para controlar el balón y generar superioridad numérica en las zonas de creación. El planteamiento de De la Fuente evitó convertir el partido en una batalla física y priorizó la circulación precisa, lo que contrastó con el estilo más directo y de transiciones rápidas que intentó Argentina.
El portero Emiliano Martínez fue el jugador más destacado de su equipo al neutralizar las ocasiones españolas, mientras que Lamine Yamal y Pedri destacaron por su movilidad y capacidad para romper líneas. La Roja terminó el Mundial sin haber concedido la iniciativa en ningún partido eliminatorio, consolidando un modelo basado en la posesión y el control del espacio.
El segundo título mundial sitúa a España entre las selecciones más exitosas de la historia reciente. El gol de Ferran Torres, similar al de Iniesta en 2010 por su impacto colectivo, cierra un ciclo en el que la selección ha recuperado la identidad que la llevó a la cima en Johannesburgo.
