Leo Messi, de 39 años, cerró su trayectoria en los Mundiales con lágrimas tras la derrota de Argentina ante España en la final disputada en el MetLife Stadium. La selección española dominó el partido y forzó la prórroga, donde selló el triunfo que impidió a la Albiceleste repetir el título de 2022.

El momento más conmovedor llegó al recibir la medalla de plata de manos del presidente Donald Trump. Al reunirse con sus compañeros para saludar a la hinchada, Messi rompió a llorar. La afición argentina respondió con aplausos y cánticos de su nombre, mientras la española también lo ovacionó durante la entrega.
Balance de una era
En su sexto Mundial, Messi anotó ocho goles y sumó dos asistencias clave en la semifinal contra Inglaterra. Con 21 tantos totales en la historia de la competición, se mantiene como segundo máximo goleador, solo superado por Mbappé. La final perdida representa el cierre de un ciclo que transformó el fútbol argentino y dejó un legado medido no solo por títulos, sino por la intensidad emocional que acompañó cada paso.
