Una señal de alerta que se repite. Tras la goleada recibida ante Deportivo Morón en la jornada anterior, Ferro Carril Oeste no encontró respuestas en su estadio y cayó por 3-1 ante Godoy Cruz en un partido que deja al Verde con el puntaje en riesgo dentro de la Zona A de la Primera Nacional. El equipo que llegó invicto durante once fechas muestra ahora dos derrotas consecutivas en un tramo sensible del calendario.
Ausencias que alteraron el esquema
La baja de tres titulares habituales condicionó desde el inicio el planteo de Ferro. Fernando Monetti acumuló cinco tarjetas amarillas y quedó suspendido, mientras que Gustavo Canto y Gonzalo Castellani fueron expulsados en el encuentro previo. Sin esos nombres, el mediocampo perdió equilibrio y la defensa exhibió fisuras que Godoy Cruz supo explotar. El técnico debió improvisar con piezas de menor rodaje y el equipo nunca alcanzó el nivel que lo había mantenido en lo alto de la tabla.
El partido arrancó con un ritmo intenso. Vicente Poggi abrió el marcador a los pocos minutos con un remate preciso que dejó sin reacción a la defensa local. Ferro intentó reaccionar y encontró el empate parcial gracias a Matías Kabalin, quien aprovechó un error en la salida del Tomba para igualar transitoriamente.

El bombazo que cambió el rumbo
El momento decisivo llegó al final del primer tiempo. Tomás Rossi capturó una pelota suelta a más de treinta metros del arco y conectó un disparo potente que se coló por el ángulo superior. El golazo, además de poner el 2-1, generó un impacto anímico difícil de revertir. La distancia y la potencia del remate lo convirtieron en una de las jugadas más destacadas de la jornada en la categoría.
En el complemento Ferro intentó presionar y generó algunas situaciones de peligro, pero la falta de precisión en los metros finales impidió el empate. La expulsión de Sebastián Pepe dejó al equipo con diez jugadores y redujo aún más las opciones de reacción. Ulariaga selló el resultado definitivo al aprovechar un contragolpe en los minutos finales.
Consecuencias en la tabla y el calendario inmediato
La derrota deja a Ferro con el liderato en peligro, aunque todavía conserva margen respecto a los perseguidores. El equipo había mostrado solidez durante la racha invicta, pero las dos caídas seguidas evidencian que la plantilla necesita recomponerse rápido. El próximo encuentro será clave para medir si las ausencias fueron solo un factor circunstancial o si existe un problema más profundo de recambio.
Godoy Cruz, por su parte, sumó un triunfo importante que lo acerca a los puestos de clasificación. El Tomba supo mantener el orden defensivo tras el gol de Rossi y capitalizó las espacios que dejó Ferro al quedarse con un hombre menos. El resultado confirma que el equipo mendocino sigue siendo un rival complicado en la categoría.
El contexto de una temporada exigente
La Primera Nacional atraviesa una etapa donde la regularidad resulta tan valiosa como el talento individual. Ferro había logrado once fechas sin perder gracias a un bloque compacto y a la buena lectura de juego de sus mediocampistas. Sin embargo, la acumulación de suspensiones y la ausencia de referentes obligaron a cambios que alteraron esa identidad. El análisis posterior al partido apunta a la necesidad de ajustar la rotación para evitar que las bajas puntuales se conviertan en una secuencia de resultados negativos.
El gol de Rossi, más allá del resultado, también invita a reflexionar sobre la importancia de la presión alta en la recuperación de balón. La jugada surgió precisamente de un error en la salida local que el volante de Godoy Cruz castigó con precisión. Detalles de ese tipo suelen definir partidos en una categoría donde las diferencias entre equipos son reducidas.
El plantel de Ferro deberá trabajar en la recuperación anímica durante la semana. La afición del Oeste espera respuestas rápidas para no perder el lugar privilegiado que tanto costó alcanzar. Mientras tanto, Godoy Cruz celebra un triunfo que refuerza su aspiración de pelear por el ascenso hasta el final del torneo.
