Presión interna
La Fifa respondió a las críticas contra Gianni Infantino con un mensaje inusual de firmeza: no aceptará movimientos externos ni fórmulas fuera de sus estatutos para alterar la presidencia. El comunicado llega en plena escalada con la Uefa y otros sectores que cuestionan tanto el rumbo del organismo como la continuidad del dirigente, a menos de dos años de las elecciones de 2027.

El respaldo de la Fifa se apoya en un argumento político y jurídico: Infantino fue elegido por 211 asociaciones miembro y, según la entidad, mantiene intacto su mandato. Detrás de esa defensa hay una disputa más amplia por el control del modelo de gobierno del fútbol mundial, tensionado por el intento de privatizar parte de la gestión comercial mediante Fifa Forward Enterprise. La resistencia europea y el apoyo de Conmebol y la CAF dejan a Infantino en un tablero dividido, pero todavía con bases suficientes para sostenerse.
