Luis Figo ha reclamado este miércoles la dimisión inmediata de Gianni Infantino como presidente de la FIFA. En una carta publicada por Daily Mail, el exfutbolista portugués acusa al dirigente de haber “mentido y engañado” para impulsar un proyecto destinado a vender parte de los derechos de la Copa del Mundo a un fondo privado de inversión.
Figo sostiene que la iniciativa se habría tramitado con un nivel de ocultismo incompatible con la responsabilidad del cargo. El plan provocó el boicot de la UEFA y de sus 55 federaciones nacionales, una reacción que evidencia la dimensión institucional del conflicto y no solo la oposición a una operación comercial concreta.

Una crisis de transparencia y legitimidad
El antiguo jugador del Barcelona y del Real Madrid cuestiona que Infantino no explicara previamente a los miembros de la FIFA los riesgos, los beneficios y las consecuencias permanentes de transferir esos derechos. También reprocha que el proyecto pudiera reportarle 30 millones de dólares anuales y abrirle posteriormente la puerta a un puesto remunerado con hasta cinco veces su salario.
Más allá de las acusaciones económicas, Figo considera que el episodio ha deteriorado la autoridad presidencial de la FIFA. A su juicio, Infantino ha perdido el respaldo de colaboradores cercanos, asesores y buena parte del entorno del fútbol, después de intentar imponer cambios estructurales sin transparencia suficiente. La comparación con la Superliga refuerza su diagnóstico: ambos proyectos, sostiene, fueron frenados por la presión pública antes de consolidarse.
“Ya es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el fútbol”, afirma Figo, que resume su propuesta en una única salida: que Infantino abandone el cargo “ahora”. Sus declaraciones elevan la presión sobre la dirección de la FIFA, aunque la carta no anuncia medidas formales ni detalla quién debería asumir una eventual sucesión.
