El sábado cerca de Miami, Inglaterra y Francia disputarán el partido por el tercer puesto del Mundial tras caer en semifinales. Ambos seleccionados han expresado abiertamente su desinterés por un encuentro que carece de consecuencias directas en el torneo. Thomas Tuchel, técnico inglés, confirmó que ninguno de sus jugadores desea participar en este compromiso.

Históricamente, estos partidos rara vez dejan huella. Brasil sufrió una humillante derrota en 2014 tras el 7-1 ante Alemania y luego perdió 3-0 ante Países Bajos en el partido por el tercer lugar. La mayoría de los torneos han eliminado este formato por su escasa relevancia. La Eurocopa lo suprimió desde 1980.
El único aliciente reside en la Bota de Oro. Kylian Mbappé, empatado con Lionel Messi en ocho goles, podría aprovechar una defensa inglesa desmotivada para sumar tantos decisivos. Sin embargo, la posibilidad de que ambos equipos alineen suplentes reduce la intensidad esperada y convierte el encuentro en un trámite más que en una final secundaria.
