La eliminación de Brasil ante Noruega en el Mundial 2026 cerró el ciclo internacional de Neymar. El delantero confirmó que no volverá a una Copa del Mundo y, días después, adquirió un yate de 23,3 millones de dólares que llegó a Angra dos Reis el 13 de julio.

La embarcación, bautizada Enejota, mide 46 metros y ofrece 800 metros cuadrados de espacio útil, seis suites, helipuerto y cuatro motores capaces de alcanzar 37 km/h. Su diseño prioriza privacidad en travesías largas, un rasgo que coincide con la nueva etapa personal del futbolista.
Esta compra, revelada por el especialista Nadinho Marinheiro, muestra cómo Neymar canaliza su patrimonio hacia activos que combinan exclusividad y movilidad. Tras marcar el único gol de Brasil en el torneo, el jugador opta por un bien que refleja tanto su éxito económico como su deseo de mantener distancia de los reflectores una vez finalizada su trayectoria con la selección.
