Gremio derrotó 3-1 a Internacional en el Arena do Gremio, eliminó a su clásico rival de la Copa de Brasil y se clasificó a las semifinales del torneo. El resultado, construido después del empate sin goles registrado en el partido de ida en el estadio Beira-Rio, estuvo acompañado por una celebración cargada de referencias a la prolongada sequía internacional del conjunto colorado y por momentos de tensión entre integrantes de ambos cuerpos técnicos.
Una clasificación definida en Porto Alegre
El duelo de vuelta mantuvo durante buena parte de su desarrollo la intensidad habitual de los clásicos de Porto Alegre, pero Gremio logró imponer condiciones en la segunda mitad y terminó inclinando la serie a su favor. Carlos Vinícius fue determinante en el ataque tricolor al marcar dos de los tres goles de su equipo, mientras que Krovinovic completó la victoria. Internacional consiguió descontar por intermedio de Vitinho, aunque no encontró después la reacción necesaria para modificar el desenlace.
Con el 3-1, Gremio no solo aseguró su continuidad en la competencia, sino que dejó fuera a uno de sus principales rivales regionales en una eliminatoria directa. El empate 0-0 de la ida había mantenido abierta la serie hasta el último encuentro, por lo que la diferencia obtenida en el Arena do Gremio tuvo un valor doble: resolvió el enfrentamiento y permitió al club tricolor celebrar ante su público.

El vals como mensaje a su rival
La celebración comenzó apenas terminó el partido. Por los altavoces del estadio sonó un vals, una elección que fue interpretada como una alusión directa a los 15 años que Internacional lleva sin conquistar un título internacional. La música fue acompañada por los cánticos de los hinchas de Gremio, que transformaron el festejo deportivo en una nueva escena de la rivalidad entre los dos clubes más representativos de la ciudad.
El Mosqueteiro, mascota de Gremio, apareció cerca del campo y bailó frente a las cámaras. La puesta en escena evocó una especie de celebración de cumpleaños dirigida al adversario eliminado y recuperó una tradición de burlas que forma parte de la disputa entre ambas instituciones. Aunque este tipo de acciones son habituales en el fútbol brasileño, también reflejan cómo el resultado de un clásico puede extenderse más allá de los 90 minutos y convertirse en un episodio de identidad y confrontación entre las aficiones.
Las provocaciones también llegaron a las redes y a las calles
La cuenta oficial de Gremio prolongó el tono de la celebración con publicaciones relacionadas con la victoria y la eliminación de Internacional. En una de las imágenes difundidas por el club aparecieron el Mosqueteiro y el saci, personaje asociado con el equipo colorado. El mensaje incluyó una frase burlona sobre el tamaño del personaje de Internacional en las fotografías, una referencia que reforzó la intención de destacar la superioridad del ganador en la jornada.
Otra de las acciones se produjo fuera del estadio. Un avión sobrevoló la Avenida Carlos Gomes, en Porto Alegre, con una pancarta que llevaba el mensaje “Eles estão fora”, es decir, “Ellos están afuera”. La palabra “eles” estaba escrita en rojo, en una referencia visual al conjunto rival. El episodio fue relacionado con una provocación realizada por Internacional en 2021, cuando Gremio atravesaba una etapa crítica, había descendido a la Segunda División brasileña y enfrentaba uno de los momentos más complejos de su historia reciente.
La respuesta de Gremio llegó cinco años después en un contexto especialmente favorable para su afición: un clásico, una clasificación y la eliminación directa del adversario. Esa secuencia explica la intensidad de las celebraciones, pero también muestra que la rivalidad entre ambos equipos se alimenta de una memoria compartida de triunfos, derrotas y episodios de provocación pública.
Tensión después del pitazo final
La jornada no terminó únicamente con música, cánticos y publicaciones en internet. De acuerdo con reportes de la prensa brasileña, después del pitazo final se produjo una discusión entre miembros de los cuerpos técnicos. Vitor Severino, auxiliar de Gremio, y Paulo Pezzolano, entrenador de Internacional, intercambiaron palabras y el incidente derivó en empujones sobre el césped.
La tensión continuó cuando los protagonistas se dirigieron hacia el túnel de los vestuarios, donde también se registraron momentos de enfrentamiento entre integrantes de las dos delegaciones. Los reportes disponibles describieron el episodio como una prolongación del ambiente caldeado del clásico, aunque el resultado deportivo ya estaba definido y Gremio había asegurado su clasificación.
El próximo desafío será Atlético Mineiro
Gremio enfrentará a Atlético Mineiro en las semifinales de la Copa de Brasil. La otra llave estará protagonizada por Palmeiras y Vasco da Gama. El avance a esta instancia ofrece al equipo tricolor la posibilidad de competir por un nuevo título nacional, pero también eleva la exigencia: la serie contra Internacional se resolvió con autoridad en casa, mientras que las semifinales exigirán mantener la eficacia ofensiva y el control mostrado durante la segunda mitad del clásico.
Para Internacional, la eliminación deja como saldo la necesidad de revisar su respuesta en un partido decisivo. El equipo logró mantenerse en carrera tras el empate de la ida, pero no pudo sostener el encuentro de vuelta cuando Gremio encontró espacios y convirtió sus oportunidades. La derrota, además, quedó asociada a una noche en la que la rivalidad volvió a ocupar un lugar central, dentro del campo y en las celebraciones posteriores.
