Chris Harper, corredor del Pinarello-Q36.5, abandonó el Tour de Francia antes de la undécima etapa tras una caída en el descenso del Pas de Peyrol. La lesión en el pulgar requirió cirugía inmediata esa misma noche, descartando cualquier posibilidad de continuar. El australiano completó la etapa anterior con graves dificultades para controlar la bicicleta, pero los médicos confirmaron la gravedad y optaron por la intervención quirúrgica sin demora.

Este décimo abandono de la edición pone en evidencia la fragilidad de los equipos en etapas de montaña. Harper era soporte clave para Tom Pidcock en los días decisivos, y su salida reduce la capacidad del equipo suizo para controlar el ritmo en los puertos más exigentes. La decisión de operar de inmediato refleja un protocolo médico que prioriza la recuperación a largo plazo sobre la continuidad en carrera.
El equipo comunicó que Harper se someterá a evaluación especializada en Zúrich, donde se definirán los plazos de regreso. Su experiencia en el Giro de Italia de 2025 y su perfil escalador lo convertían en pieza estratégica, pero la lesión obliga ahora a replantear el plan de apoyo a Pidcock en las jornadas restantes. La carrera continúa con un panorama más abierto en la general tras esta baja inesperada.
