La derrota ante Argentina en semifinales del Mundial, con un gol en el minuto 92 tras replegarse Inglaterra, generó críticas intensas en el país. Sin embargo, la federación inglesa opta por la estabilidad: Thomas Tuchel dirigirá el equipo en la Eurocopa que organizará en casa dentro de dos años.

El técnico alemán, nombrado en 2025 y con contrato ampliado recientemente, asumió la responsabilidad del planteamiento defensivo que permitió la remontada rival. Su continuidad refleja una apuesta institucional por el proyecto a largo plazo, más allá del resultado inmediato y del próximo partido por el tercer puesto contra Francia.
Esta decisión prioriza la preparación para un torneo local donde el rendimiento colectivo y la experiencia acumulada pueden compensar el revés actual. El enfoque evita cambios precipitados que suelen agravar crisis en selecciones con alta exigencia mediática.
