El Real Zaragoza completó su primera sesión en Boltana con una exigencia física y técnica elevada que Ibai Gómez busca convertir en seña de identidad del equipo. Bajo temperatura agradable y ante decenas de aficionados, el técnico participó activamente en los rondos, felicitando cada combinación al primer toque y repitiendo la misma frase: “Eso es lo que quiero”.

Ander actuó como prolongación en el campo, insistiendo especialmente en los controles, mientras un grupo reducido de jugadores mantuvo una reunión táctica impulsada por Gómez, siempre pendiente de Ademo. La sesión duró poco más de una hora, pero dejó a los futbolistas exhaustos, que regresaron caminando al hotel.
Esta primera toma de contacto revela un planteamiento claro: Gómez no delega la transmisión de su energía y opta por corregir y reforzar en tiempo real. El resultado es un grupo que ya asimila la exigencia de un estilo combinativo y vertical desde el primer día del stage. La doble sesión prevista para el lunes pondrá a prueba si esta intensidad se mantiene cuando el volumen de trabajo aumente.
