Mohammad Idrissi, imán de la mezquita de La Macarena en Sevilla y presidente de la Universidad Islámica de España, ha difundido una versión del clásico “obi-oba” para respaldar a Lamine Yamal tras las críticas recibidas por su celebración del gol ante Arabia Saudí. La letra, que repite “Lamine Yamal, cada día te quiero más”, enfatiza la identidad española y musulmana del delantero y busca contrarrestar la islamofobia surgida tras la postración ritual (suyud) que realizó en el Mundial.

Contexto de la celebración
El acto de Yamal responde directamente a la práctica islámica de la salat, donde la postración representa el momento de mayor proximidad a Dios. Idrissi, licenciado en Ciencias Islámicas y formado en Zaragoza, Madrid y Bradford, considera que la reacción del jugador era coherente con su fe y que la respuesta cultural mediante una canción popular refuerza la normalización de la diversidad religiosa en el deporte español. El vídeo, publicado en redes, muestra al imán con la camiseta oficial de la selección, un gesto que añade visibilidad institucional al mensaje de apoyo.
Impacto y significado
Más allá del apoyo individual, la iniciativa de Idrissi ilustra cómo figuras religiosas locales utilizan formatos culturales accesibles para intervenir en debates públicos sobre identidad y tolerancia. Al vincular el fútbol con la tradición andalusí que él mismo representa, el imán transforma una polémica puntual en un recordatorio de que la pertenencia española puede coexistir con distintas prácticas religiosas sin contradicción. Esta estrategia, basada en la difusión rápida en redes, demuestra eficacia para llegar a audiencias jóvenes que siguen al jugador.
La respuesta de Idrissi también pone de relieve la necesidad de marcos interpretativos precisos cuando celebraciones deportivas se interpretan desde perspectivas religiosas. Al explicar el significado del suyud y contextualizarlo dentro de la oración islámica, el imán ofrece una vía de comprensión que reduce el espacio para lecturas simplistas o excluyentes. En un momento en que la selección española integra cada vez más perfiles diversos, este tipo de intervenciones contribuyen a consolidar un relato inclusivo basado en hechos y no en prejuicios.
