Gianni Infantino habría ofrecido a Marruecos la final del Mundial 2030, según The Times, en una decisión que dejaría al Santiago Bernabéu fuera de la carrera por el partido más importante del torneo. La propuesta situaría el encuentro en Casablanca, en el futuro estadio Hassan II, cuya inauguración está prevista antes de la competición y que tendría capacidad para más de 110.000 espectadores.

Una candidatura con lectura política
La información aparece en un momento especialmente delicado para el presidente de la FIFA. Infantino se reunió este miércoles en Rabat con su círculo más próximo para abordar la crisis interna que atraviesa su mandato y definir una estrategia antes de las elecciones presidenciales del 18 de marzo. El acercamiento a Marruecos podría responder tanto a la buena relación del suizo con Mohamed VI como a la necesidad de recuperar apoyos tras el rechazo a su intento de vender una participación del 20% del Mundial y de otros torneos de la FIFA a fondos de inversión.
Aunque Marruecos se incorporó el último a la candidatura conjunta con España y Portugal, su confederación dispone de 54 votos, la segunda mayor representación tras la UEFA. Ese peso convierte a Rabat en un aliado decisivo para cualquier aspirante a la reelección y aporta una posible explicación estratégica al supuesto cambio de preferencias, por delante de Madrid y Barcelona, que también optaban a organizar la final.
La decisión, sin embargo, no parece oficial. La Real Federación Española de Fútbol mantiene la esperanza de que el partido se dispute en el Santiago Bernabéu, hasta ahora considerado el escenario mejor posicionado. El estadio madrileño cuenta con experiencia, capacidad y proyección internacional, pero la elección final dependerá de una negociación en la que los equilibrios políticos de la FIFA pueden pesar tanto como los criterios deportivos y logísticos.
