Gianni Infantino habría ofrecido a Marruecos albergar la final del Mundial de 2030 a cambio de respaldo político para continuar al frente de la FIFA, según una información exclusiva publicada por The Times. El diario británico sostiene que el presidente intenta obtener declaraciones públicas de apoyo mientras crece la presión para que abandone el cargo.

Una sede convertida en moneda política
De acuerdo con la publicación, Infantino estaría dispuesto a trasladar el partido decisivo al futuro estadio Hasan II, en Casablanca, cuya capacidad prevista alcanza los 115.000 espectadores. La propuesta situaría a Marruecos en el centro del torneo, pese a que la candidatura de 2030 fue concebida conjuntamente con España y Portugal, además de incluir partidos en Argentina, Paraguay y Uruguay.
El supuesto ofrecimiento tendría un objetivo electoral concreto: asegurar el apoyo de las 54 federaciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) antes de los comicios presidenciales de la FIFA, convocados para el 18 de marzo de 2027. El peso del bloque africano convierte la designación de la final en una herramienta potencialmente decisiva, aunque ni la FIFA ni Infantino han confirmado públicamente el acuerdo descrito por The Times.
La crisis se extiende a la organización
La información aparece tras el fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise, un plan para vender parte de los derechos del Mundial a un fondo privado que provocó críticas internas y externas. Infantino convocó en Rabat una reunión urgente con altos responsables de la institución, entre ellos el secretario general Mattias Grafström y varios directores ejecutivos.
Grafström comunicó al personal que la iniciativa había sido abandonada definitivamente y calificó la última semana como una sucesión “triste y censurable” de acontecimientos. La coincidencia entre la crisis financiera, la presión por la gestión del organismo y la posible negociación sobre la final refuerza la percepción de que la FIFA afronta una disputa de poder, no solo un desacuerdo empresarial.
