Isabel Fernández, nacida en Vitoria, ha llevado a la selección española sub-17 al segundo puesto del Mundial femenino tras una trayectoria que combina raíces locales y experiencia internacional. Su apodo “Moses”, originado en el club La Blanca por sus gafas, marcó el inicio de una personalidad que trasladó del juego a los banquillos.
Tras jugar en Oviedo, Burgos, Salamanca y León, Fernández descubrió que su vocación estaba en entrenar. Abandonó su zona de confort en León para trabajar seis temporadas en Alemania, además de etapas en México y Paraguay. Su vinculación con la Federación Española de Baloncesto se consolidó en 2011 y culminó con el título europeo sub-16 y la plata mundialista sub-17 en 2026.

La entrenadora alavesa destaca por priorizar a las personas sobre las jugadoras, una filosofía forjada incluso en su paso por la prisión de Mansilla de las Mulas. En el Mundial, España perdió a dos capitanes y sufrió lesiones, pero mantuvo su identidad colectiva frente al talento individual de Estados Unidos. Fernández, elegida mejor entrenadora, valora más el trabajo en equipo que cualquier reconocimiento personal.
Su enfoque combina exigencia y cercanía, superando prejuicios de género en un deporte históricamente masculino. Hoy, como directora general del Club Baloncesto Alcobendas, sigue impulsando la excelencia desde Madrid sin olvidar sus orígenes: “Voy al chupinazo y me siento muy alavesa”.
