Jacobo Ortega protagonizó una de las actuaciones más destacadas del Estrasburgo en la goleada por 2-6 ante el Troyes. El atacante madrileño, nacido en 2006 y formado en la cantera del Real Madrid, marcó su primer gol con el conjunto alsaciano y añadió una asistencia en una remontada que cambió por completo el rumbo del encuentro después de un inicio adverso.
Un estreno que llegó en el momento decisivo
El Troyes golpeó primero en el minuto 9. Antoine Mille aprovechó un centro de Anis Ouzenadji, generado tras un pase filtrado de Hugo Picard, y superó al portero visitante con un remate zurdo. El tanto confirmó el buen arranque del equipo local y obligó al Estrasburgo a asumir más riesgos para evitar que el partido se escapara antes del descanso.
Ortega, titular por segunda jornada consecutiva, apareció cuando más lo necesitaba su equipo. En el minuto 40, Sebastian Nanasi cambió el juego con precisión y Gessime Yassine encontró el espacio adecuado para entregar un pase atrás. El delantero español llegó desde la segunda línea y definió con la pierna derecha. La acción no solo igualó el marcador: también evidenció su capacidad para interpretar los espacios y aparecer en zonas de remate sin quedar fijado entre los defensas.

El empate tuvo un efecto inmediato. Apenas dos minutos después, Diogo Sousa completó la remontada antes del descanso al recoger un balón suelto dentro del área. Patrick Beach repelió su primer remate a corta distancia, pero el atacante portugués reaccionó con rapidez y convirtió el segundo intento con la zurda. En menos de cinco minutos, el Estrasburgo pasó de estar por debajo a marcharse al vestuario con ventaja.
Ortega también marcó la diferencia como asistente
La influencia del joven español no terminó con su gol. En el minuto 57 volvió a intervenir en una jugada que amplió la diferencia. Tras una combinación rápida entre Yassine, Sousa y el propio Ortega, el atacante cedió el balón en la frontal para que Giovanni Reyna finalizara la acción. El estadounidense colocó el 1-3 y dejó al Estrasburgo en una situación de control que el Troyes ya no pudo revertir.
La jugada resume una evolución relevante en el perfil de Ortega. Su estreno goleador llegó mediante una llegada al área, mientras que la asistencia nació de una participación más asociativa, con una decisión rápida en el borde del área. Esa combinación de desmarque, lectura del juego y capacidad para conectar con los jugadores ofensivos aumenta sus opciones de consolidarse en la rotación del equipo, aunque todavía resulta pronto para convertir dos apariciones consecutivas en una tendencia definitiva.
Una inversión que empieza a ofrecer señales
El Estrasburgo incorporó a Ortega por 10 millones de euros, una operación que situó desde el principio el foco sobre su adaptación al fútbol francés. El delantero llegaba con experiencia acumulada en el Castilla, el Real Madrid C y el equipo juvenil, conjuntos con los que marcó 18 goles en 56 partidos la temporada pasada. Esos registros apuntaban a una capacidad de finalización ya contrastada en categorías formativas y en el fútbol de desarrollo, pero el salto a la Ligue 1 exigía demostrar que podía influir también ante defensas más fuertes y ritmos de juego más exigentes.
Su actuación en Troyes no resuelve por sí sola esa cuestión, pero sí aporta indicadores concretos. Ortega participó directamente en dos goles, fue sustituido en el minuto 71 por Conrad Harder y dejó al Estrasburgo con una ventaja amplia. Además, su presencia como titular por segunda jornada seguida sugiere que el cuerpo técnico está ampliando su responsabilidad progresivamente. La continuidad competitiva será el próximo parámetro para evaluar si este partido representa una confirmación o una actuación aislada.
El tramo final convirtió la remontada en goleada
Con el partido prácticamente encarrilado, el Estrasburgo aprovechó los espacios de un Troyes obligado a adelantar líneas. Samuel Amo-Ameyaw, exjugador del Southampton, marcó el 1-4 en el minuto 85 después de recibir de Dário Essugo, acomodarse el balón a la zurda y buscar el palo largo. Dos minutos más tarde volvió a aparecer para firmar el quinto tanto. Interceptó el saque de Beach, superó a tres rivales conduciendo en diagonal hacia el centro y culminó la acción con otro disparo zurdo.
La exhibición ofensiva todavía tuvo un capítulo más. En el minuto 93, Sousa dejó a Conrad Harder en un mano a mano y el exjugador del Sporting de Portugal y del RB Leipzig no desaprovechó la oportunidad. El Troyes maquilló el marcador en el 95 mediante Jérémy Le Douaron, que remató sobre la línea un centro de Kandet Diawara. El resultado final, 2-6, refleja tanto la reacción del Estrasburgo como el desplome local durante los últimos minutos.
Para Ortega, la jornada deja una referencia especialmente valiosa: ya ha marcado y asistido en la máxima categoría francesa antes de cumplir los 20 años. El reto inmediato será trasladar esa producción a una secuencia de partidos, mantener la intensidad sin balón y seguir ganando peso en un ataque con varios jugadores capaces de decidir. En Troyes, su aportación fue el punto de partida de la remontada y una señal de que el proyecto del Estrasburgo puede empezar a recuperar la inversión depositada en su talento.
