James Rodríguez ha reaparecido en público con un cambio radical de imagen tras la eliminación de Colombia en el Mundial 2026. Sin declaraciones oficiales desde el partido en Vancouver, el volante cucuteño fue captado en fotografías filtradas por un amigo mientras se refrescaba en un río y junto a una fogata. En las imágenes se observa que se rapó la cabeza, un corte completamente distinto al que lucía durante la competencia.

El contrato de James con Minnesota United finalizó el 30 de junio y, aunque existe una opción de renovación por seis meses, el jugador optó por unas vacaciones con su círculo cercano. Rumores sobre posibles destinos como el Club América o la Lazio circulan sin confirmación, mientras su futuro en la Selección Colombia depende del rendimiento que logre en un club y de la continuidad del cuerpo técnico dirigido por Néstor Lorenzo.
Este no es el primer cambio drástico de imagen de Rodríguez, quien ya se había rapado la cabeza en su etapa con el Real Madrid y experimentado con trenzas o tintes. El corte actual sugiere una etapa de transición personal antes de regresar al fútbol profesional, cuyo mercado de fichajes aún no ha cerrado. Su presencia en un próximo Mundial parece lejana, aunque el historial de otros veteranos indica que nada está descartado si recupera continuidad y forma.
