Javi Antrás, uno de los canteranos del Córdoba con más proyección, ha dejado una señal clara en la pretemporada: ya sabe lo que es marcar y competir con el primer equipo, pero su horizonte inmediato sigue siendo el filial. El atacante, último debutante de la cantera en partido oficial la pasada campaña, asume que el salto a Segunda exige paciencia, más físico y continuidad.

El propio jugador admite que el club le valora y que la confianza recibida refuerza su idea de seguir en Córdoba. También interpreta con naturalidad su descenso puntual al filial: en una plantilla con muchas piezas en su demarcación, la vía realista pasa por seguir sumando minutos y esperar una nueva oportunidad. Antrás no oculta el objetivo principal: llegar al primer equipo lo antes posible, aunque sin forzar tiempos ni perder el foco en una temporada en la que el Córdoba B quiere dejar atrás la fragilidad del curso anterior.
