La muerte de Jorge Messi activó una respuesta inmediata dentro de la Selección argentina, con Leandro Paredes como uno de los primeros en confirmar que viajará a Rosario para acompañar a Lionel Messi. El volante de Boca dijo que no pudo hablar con el capitán, pero dejó claro que el plantel busca estar presente en un momento íntimo y crítico para su compañero.

“Seguramente le haga bien que estemos ahí”, afirmó Paredes, al anticipar que otros integrantes del seleccionado podrían sumarse al viaje. El gesto tiene un peso deportivo y humano: en un grupo acostumbrado a leer la convivencia como fortaleza, el respaldo excede la ceremonia y funciona como señal de cohesión real.
Messi regresó al país durante la noche para despedir a su padre en una ceremonia reservada a familiares y allegados. Mientras el capitán atraviesa el duelo junto a Celia y el resto de su familia, la presencia anunciada de sus compañeros confirma que, incluso fuera de la cancha, la estructura emocional de la Selección sigue siendo un sostén visible.
