Oliver Kahn y Bastian Schweinsteiger, dos figuras emblemáticas del fútbol alemán, analizaron en una entrevista para el diario Bild las razones detrás del bajo rendimiento de su selección en el Mundial recientemente concluido y ganado por España. Ambos coincidieron en que la evolución del equipo español no se limitó al talento técnico, sino que incorporó elementos de determinación que antes se asociaban principalmente con el estilo germano.
La conversación giró en torno al impacto del llamado estilo Barça en el desarrollo reciente del fútbol español. Kahn, elegido mejor jugador del torneo de 2022, recordó una conversación mantenida años atrás con Carles Puyol, capitán del Barcelona que lideró a España hacia su primer título mundial en 2010. Según el ex portero, Puyol planteó de forma directa qué habría ocurrido si España hubiera adoptado antes la mentalidad alemana.
La observación de Puyol y su contexto histórico
La frase atribuida a Puyol señala un cruce de culturas futbolísticas que se remonta a la primera década del siglo. En 2010, España combinó posesión elaborada con la solidez defensiva necesaria para levantar el trofeo en Sudáfrica. Kahn subrayó que esa combinación no surgió por casualidad: el trabajo posterior de la selección española consistió en perfeccionar el control del balón sin renunciar a la competitividad en los duelos.
El ex internacional alemán de 57 años señaló que España ha logrado integrar ambos componentes. Esta apreciación contrasta con el recorrido de Alemania tras el Mundial de 2014, donde la selección alcanzó semifinales en la Eurocopa 2016 pero no repitió resultados similares en los torneos siguientes.

Schweinsteiger y la comparación con Argentina
Bastian Schweinsteiger, campeón del mundo en 2014, extendió el análisis hacia la finalista Argentina. Aunque reconoció que el juego de los sudamericanos puede generar opiniones divididas, valoró especialmente su capacidad de resistencia. El ex centrocampista de 41 años afirmó que esa actitud combativa recuerda a la que caracterizó a Alemania en etapas anteriores y que ahora parece ausente.
Schweinsteiger insistió en la necesidad de contar con varios jugadores dispuestos a asumir roles de lucha dentro del campo. Esta observación coincide con las declaraciones recientes de Mats Hummels, quien también cuestionó el rumbo tomado por el fútbol alemán tras la etapa de Pep Guardiola en el Bayern Múnich entre 2013 y 2016.
El debate sobre la imitación del modelo español
Hummels sostuvo que alrededor de 2010 se consideró necesario replicar el tiki-taka que entonces dominaba tanto en la selección española como en el Barcelona. Según su análisis, esa orientación influyó en las decisiones posteriores de la federación alemana y limitó la diversidad de estilos dentro del equipo nacional.
Los datos de rendimiento respaldan parte de esta crítica. Tras las semifinales de 2016, Alemania no volvió a superar los cuartos de final en las Eurocopas de 2021 y en el Mundial más reciente. Schweinsteiger vinculó esta trayectoria con la falta de jugadores que impongan su voluntad en los momentos decisivos del partido.
Repercusiones en el presente del fútbol alemán
El intercambio entre Kahn y Schweinsteiger ofrece una radiografía de las tensiones internas del fútbol germano. Por un lado, se reconoce el valor del trabajo posicional y la posesión que España perfeccionó. Por otro, se reclama el regreso de una mentalidad que priorice el resultado por encima del espectáculo.
La selección española, según ambos ex jugadores, demostró que es posible mantener un estilo reconocible y al mismo tiempo desarrollar la determinación necesaria para ganar torneos. Esta combinación explica, en opinión de Kahn, por qué España logró conquistar el título que Alemania no pudo retener.
El debate refleja una discusión más amplia sobre cómo equilibrar la herencia táctica de los años dorados con la exigencia de resultados inmediatos. Las palabras de Puyol, recordadas por Kahn, siguen sirviendo de referencia para entender las diferencias de enfoque que separan a las dos selecciones en la actualidad.
