Aleksander Sekulic llega al banquillo del Barcelona para reemplazar a Xavi Pascual tras otro año sin títulos. El técnico esloveno llega avalado por el título de Liga ABA conquistado con Dubai Basketball la pasada temporada y ahora debe demostrar que puede elevar el nivel del Palau Blaugrana.

Alen Omic, exjugador bajo su mando, destaca la relación personal y profesional con Sekulic, pero advierte que el éxito no depende solo del entrenador. El rendimiento del equipo estará condicionado por la capacidad de fichar jugadores que formen un grupo cohesionado, un factor que ya limitó a Zeljko Obradovic en el Partizan.
El caso de Sekulic ilustra una realidad estructural del baloncesto europeo: los proyectos ambiciosos fracasan cuando el vestuario carece de equilibrio interno. La presencia de Luka Doncic en la selección eslovena refuerza esta idea, ya que su liderazgo eleva el rendimiento colectivo de forma inmediata. El Barcelona necesitará tanto una dirección técnica sólida como una plantilla sin fisuras para evitar que el ego individual vuelva a frenar el objetivo de títulos.
