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La falta de técnica y práctica eleva el riesgo al conducir una moto

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Manolo Rodríguez, director técnico del Moto Club Lóstregos, advierte de que la seguridad sobre una motocicleta no depende únicamente de los años de experiencia. La falta de práctica, una formación técnica insuficiente y una percepción equivocada del peligro pueden aumentar de forma significativa las posibilidades de sufrir un accidente.

La experiencia también se pierde

Rodríguez señala que las habilidades necesarias para conducir una moto deben mantenerse mediante la práctica regular. El tiempo prolongado sin utilizarla puede deteriorar progresivamente la capacidad de reaccionar ante situaciones inesperadas, del mismo modo que ocurre en cualquier actividad deportiva que exige precisión técnica. Haber conducido durante años no garantiza, por sí solo, una respuesta adecuada cuando se recupera la actividad tras un periodo de inactividad.

El responsable del club también distingue entre el riesgo real de una situación y la valoración que hace el motorista. Cuando esa percepción está muy por debajo de la realidad, comportamientos aparentemente habituales pueden convertirse en una exposición innecesaria al accidente. La conducción cotidiana, afirma, permite observar maniobras cuya peligrosidad queda oculta por la ausencia de consecuencias inmediatas.

Otro factor decisivo es el desconocimiento técnico del vehículo. Comprender cómo funciona la motocicleta y cuáles son sus límites permite afrontar con mayor solvencia cambios de adherencia, frenadas, curvas u otras circunstancias imprevistas. Sin esa base, el conductor puede interpretar mal las reacciones de la moto y tomar decisiones tardías o inadecuadas.

Rodríguez subraya, además, que conducir bien implica dos capacidades relacionadas: manejar físicamente el vehículo y mantener una actitud responsable durante el trayecto. La prevención exige trabajar ambas dimensiones al mismo tiempo. Su advertencia apunta a una conclusión concreta: recuperar la práctica, mejorar la formación y ajustar la percepción del riesgo son medidas esenciales para reducir los accidentes entre los motoristas.

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