Alexander Zverev volvió a necesitar cinco sets y más de cuatro horas de juego para avanzar en el US Open. El número uno del mundo derrotó al francés Quentin Halys por 6-4, 4-6, 7-6, 6-7 y 6-3, en un encuentro que se prolongó durante cuatro horas y 33 minutos en la madrugada de Nueva York. Con este resultado, el alemán accede a la tercera ronda después de haber disputado ya cerca de diez horas de competición en apenas dos partidos.
La victoria mantiene a Zverev en carrera en Flushing Meadows, pero también deja una señal evidente sobre la exigencia física acumulada en su inicio de torneo. En la primera ronda, el tenista alemán ya había tenido que resolver otro duelo de máxima duración frente a Lorenzo Sonego. Ante Halys, volvió a afrontar un partido de márgenes mínimos, con dos desempates y una alternancia constante en el control del marcador.

Un partido sin margen para la relajación
Zverev tomó ventaja al adjudicarse el primer set por 6-4, pero Halys respondió de inmediato con un 4-6 que confirmó la igualdad del encuentro. El tercer parcial fue uno de los puntos de inflexión de la noche: el alemán logró imponerse en el desempate y recuperó la iniciativa, aunque no consiguió traducir ese impulso en un cierre rápido.
El francés, que sostuvo un nivel competitivo durante toda la madrugada, llevó también el cuarto set al desempate y lo ganó para forzar una quinta manga. La reacción de Halys obligó a Zverev a recomponer su juego en un momento en el que el desgaste empezaba a ser un factor central. El líder del ranking terminó imponiendo su mayor regularidad en el parcial definitivo, que cerró por 6-3.
La clave no estuvo en un dominio continuo de Zverev, sino en su capacidad para conservar eficacia en los momentos decisivos. En un partido de cinco sets, los errores puntuales y la gestión de la presión suelen pesar tanto como la calidad sostenida del golpeo. El alemán fue capaz de sobrevivir a la pérdida del cuarto set y de elevar de nuevo su concentración cuando el encuentro entró en su tramo final.
Un registro inusual en el inicio del torneo
Los dos triunfos consecutivos a cinco sets sitúan el arranque de Zverev entre los más exigentes del torneo. Según los datos recogidos tras su victoria ante Halys, es la primera vez que un jugador alcanza la tercera ronda de un Grand Slam tras resolver sus dos primeros partidos en cinco mangas. La estadística refleja la dificultad de su recorrido, aunque no altera el objetivo inmediato: recuperar energías y preparar el siguiente compromiso.
En los grandes torneos, las rondas iniciales pueden condicionar el desarrollo posterior cuando un favorito acumula un volumen elevado de minutos. La resistencia física es una parte esencial de la competición al mejor de cinco sets, pero la recuperación entre partidos, la carga muscular y la capacidad de mantener precisión bajo fatiga adquieren una importancia creciente conforme avanza el cuadro.
Zverev hizo referencia a esa dimensión tras concluir el encuentro, cuando el reloj superaba las dos de la madrugada. “Lo más importante es que he estado aquí por otras cuatro horas y media. Vuelven a ser las 2:15. Esto es por lo que voy al gimnasio, por lo que voy a la pista, por lo que entreno. Lo hago para mantenerme en la cima en momentos difíciles como este”, señaló el alemán.
Tabilo, próximo rival en Nueva York
El siguiente obstáculo para Zverev será el chileno Alejandro Tabilo, a quien se enfrentará en la tercera ronda. El historial favorece al alemán, vencedor en los dos precedentes entre ambos. La última vez que se midieron fue también en la primera ronda del US Open, un partido que Zverev resolvió entonces en tres sets.
Sin embargo, el contexto será distinto al de aquel precedente. Tabilo llegará con la oportunidad de explotar el desgaste acumulado por el número uno, mientras que Zverev deberá equilibrar la necesidad de mantener intensidad competitiva con una administración más eficiente de sus recursos. Después de diez sets y casi diez horas sobre la pista, su estado de recuperación se convierte en uno de los elementos más relevantes de la próxima jornada.
La clasificación refuerza la condición de favorito de Zverev, pero sus dos primeros partidos han mostrado que el US Open no le está ofreciendo un camino sencillo. El alemán ha respondido a situaciones límite y ha preservado sus opciones de título, aunque la exigencia de sus victorias introduce una variable que puede ganar peso en las rondas siguientes: cuánto podrá sostener ese nivel físico y mental si el torneo vuelve a exigirle partidos de larga duración.
