La FIA dejó firme la penalización de 10 segundos impuesta a Pierre Gasly por exceso de velocidad en el pit lane del Gran Premio de Mónaco. La decisión, adoptada tras una audiencia del Tribunal Internacional de Apelación celebrada el 25 de agosto en París, modifica nuevamente el resultado de la carrera disputada el 7 de junio: Isack Hadjar recupera el tercer puesto y el piloto de Alpine queda relegado al séptimo lugar.
Gasly había cruzado la meta en la tercera posición, detrás de Kimi Antonelli y Lewis Hamilton, pero los comisarios lo sancionaron por superar el límite de 60 kilómetros por hora en el ingreso a boxes. Alpine apeló y logró inicialmente que la penalización fuera anulada, después de presentar pruebas según las cuales el supuesto exceso había sido de apenas entre 0,1 y 0,4 km/h. La contraapelación de Racing Bulls, sin embargo, terminó revirtiendo ese fallo casi tres meses después.

Alpine acata, pero cuestiona el fallo
Alpine confirmó que acatará la resolución, aunque expresó “decepción y frustración” y sostuvo que el coche número 10 nunca excedió el límite durante la carrera. El cambio no solo altera el podio histórico de Mónaco: también evidencia la capacidad de una apelación para modificar meses después una clasificación ya consolidada, incluso cuando la diferencia técnica discutida resulta mínima.
Gasly respondió con ironía durante la jornada de entrenamientos en Monza. Como su monoplaza fue utilizado por el reserva Paul Aron en una de las sesiones obligatorias para pilotos novatos, bromeó con que le habían robado el coche y los auriculares. El comentario reflejó el impacto inmediato de una decisión que Alpine considera injusta, pero que ya es definitiva dentro del proceso deportivo.
