El Rayo Vallecano perdió 2-1 ante el Feyenoord en el De Kuip tras 120 minutos marcados por la lluvia torrencial y una prórroga pactada. El empate a uno en los 90 minutos iniciales, con goles de Shaqueel Van Persie y Álvaro García, dio paso a la victoria local en el minuto 99 por obra de Van Den Elshout. La segunda prueba de Beñat San José como técnico franjirrojo evidenció tanto las carencias físicas como las mejoras en posesión y generación de juego.

El equipo visitante mostró una progresión clara: tras encajar pronto, Unai López organizó el centro del campo y De Frutos suministró el pase clave que permitió a García eludir al portero. Sin embargo, la falta de frescura en el tramo final y la decisión arbitral de no sancionar un posible penalti limitaron las opciones de empate. La alineación con Nobel Mendy y Vertrouwd como novedades aportó solidez defensiva, pero la intensidad local superó al Rayo en los minutos decisivos.
El resultado no oculta las sensaciones positivas. El Rayo controló más el balón en la segunda mitad y generó ocasiones claras con Nteka y Tengsted. La experiencia en condiciones adversas y contra un rival de mayor calidad física sirve como referencia útil para la pretemporada. Beñat San José cuenta ya con datos concretos sobre el estado físico de la plantilla y las combinaciones que funcionan en ataque.
