La defensa central del Real Madrid arrastra una crisis de lesiones que se prolonga desde la temporada 2024/25 y que ahora amenaza el inicio del proyecto de José Mourinho. Militao sufrió rotura de cruzado y meniscos, Alaba y Rüdiger meniscos de rodilla izquierda, y en la siguiente campaña el brasileño volvió a caer por rotura de bíceps femoral, mientras Alaba y Rüdiger acumulaban molestias musculares que les dejaron semanas fuera. El caso de Rüdiger, que viajó a Londres para un tratamiento específico con inyecciones y trabajo controlado, muestra que incluso el jefe de la zaga necesita cargas limitadas de partidos.

Antes del primer amistoso ante la Fiorentina, Mourinho se quedó sin ningún central del primer equipo: Huijsen con molestias, Asencio lesionado de recto femoral entre cuatro y seis semanas, Konaté de vacaciones hasta agosto, Rüdiger necesitando rodaje y Militao en recuperación lenta. La pareja titular será Lamini Fati y Joan Martínez, dos jugadores del Castilla que el año pasado disputaron el playoff de ascenso. Esta solución provisional evidencia la urgencia de fichar un central contrastado, pero requiere vender a Asencio para financiar la operación. El mercado de agosto decidirá si el club cierra por fin la herida defensiva que lleva dos años abierta.
